Era de mañana cuando unos hombres llegaron al corregimiento Morelia, de Concordia, y sembraron el pánico. Las primeras versiones indican que se bajaron de sus vehículos y abrieron ráfagas de fuego al aire, lo que por supuesto causó espanto en la población.
A paso seguido, los hombres le prendieron fuego al carro de una profesora de la institución educativa del corregimiento. Luego incendiaron una moto.
Lo más grave de la situación es que los niños del corregimiento estaban recibiendo clases con normalidad. Ante los rafagazos y los actos violentos, tuvieron que cancelar las clases. Sin embargo, como la situación es tan compleja, los niños y los profesores se mantienen dentro de la institución educativa hasta que la situación se calme y sea seguro salir.
El alcalde de Concordia, Carlos Gustavo Quijano, dijo que, aunque no hay una confirmación, el evento tiene que ver con el paro armado que desde este 5 de mayo adelanta el grupo criminal Clan del Golfo en Antioquia, Chocó, el sur de Bolívar, Córdoba y Sucre.
En el municipio se adelantó un consejo de seguridad extraordinario para hacer un balance de las afectaciones que ha dejado este llamado paro armado y cómo reaccionar ante el actuar de los criminales. En el casco urbano de Concordia, sin embargo, contó el alcalde, el comercio está funcionando con normalidad, contrario a lo que ocurre en municipios del Occidente, Urabá y Bajo Cauca, donde la vida se ha visto completamente trastocada con la presencia de los ilegales.