Con la tranquilidad del deber cumplido se retirará León Mario Bedoya de la Alcaldía de Itagüí el próximo 31 de diciembre.
Así lo siente él, y se lo avalan los itagüiseños, que con una aprobación del 83 % lo situaron como el segundo mandatario de mayor aprobación en el Aburrá en la Gran Encuesta Metropolitana de EL COLOMBIANO.
Al cierre de su mandato, Bedoya hace su último balance de gestión y se plantea la meta de alcanzar el 95 % de ejecución de su plan de desarrollo, lo que lo convertiría en el de mayor cumplimiento en la historia del municipio.
¿Cuáles destacaría como los proyectos de inversión social más importantes de su mandato?
“Nosotros aumentamos los cupos en los centros de desarrollo infantil de 270 a más de 1.000, lo que permite que nuestros niños, de cero a cinco años, tengan asegurado el transporte, la alimentación en las mejores condiciones, los uniformes, los docentes capacitados, y una locación inmejorable, como la que construimos del Cerro de las Luces. Esto nos invita a pensar entonces que si nosotros desde el principio estamos logrando que nuestros niños estén en muy buenas condiciones, seguro que en el futuro serán mejores ciudadanos.
Además, en los resultados de las Pruebas Saber obtuvimos un mejoramiento en 20 instituciones educativas, disminuimos la desviación estándar, por lo que aumentamos la calidad, y a partir de esto muchos jóvenes podrán tener la oportunidad de acceder a la universidad pública. Y hemos entregado la mayor inversión en becas de toda la historia del municipio, con más de $4.000 millones”.
Y en cuanto a obras de infraestructura, ¿cuáles serían las más relevantes?
“En movilidad, hicimos realidad dos de los grandes sueños de Itagüí en compañía del Área Metropolitana, que fueron el intercambio vial de Ayurá, que permite unir a Envigado e Itagüí por la calle 25 sur con la Central Mayorista; y está también el intercambio vial de Induamérica, que también se está logrando de la mano del Área. Además, hemos podido entregar sueños que esperaba la gente, como la renovación del polideportivo, que tenía 35 años de construido y lo estamos remodelando; construir el Centro de Desarrollo Cultural y Ambiental Caribe, que era una promesa desde 1991 que se adquirió el lote; que nosotros hayamos podido construir un nuevo hospital para la comunidad que entregaremos ahora en diciembre; que hayamos terminado la segunda fase del Metroplús... Entonces son muchas apuestas que nosotros logramos con sentido común, que es lo más importante”.
En cuanto al mejoramiento del espacio público había una meta de invertir $10.000 millones en la rehabilitación de 10 kilómetros lineales de andenes. ¿Se cumplió?
“Lo cumplimos, hicimos una inversión de $14.000 millones, con la que logramos que esa meta de los 10 kilómetros de andenes se pudiera superar, a lo que se suman 6 kilómetros de ciclorrutas nuevas en la ciudad, y también hemos privilegiado al peatón con la instalación de los semáforos con botones que permiten que se puedan incorporar y tener una transitabilidad sin peligros”.
La fase I del tramo 4A de Metroplús aún no se termina. ¿En qué estado lo recibirá su sucesor?
“Se ha puesto en un ámbito político mencionar que nosotros no terminamos el tramo de metroplús, pero lo que sucede es que el metroplús es un proyecto bien importante que es financiado en un 70 % por el Gobierno Nacional y en un 30 % por la administración de Itagüí. Ya se han desarrollado varias fases y hemos llegado entonces hasta el sector de Jumbo, que era en el que nosotros teníamos los recursos.
Ya en el plan de desarrollo nacional se incorporarán los recursos para continuar desde Jumbo hasta llegar a Ditaires, pasando por los lotes y los terrenos de Cervecería Unión. Hay que esperar a que los recursos se consoliden, que queden aprobados y que se vea un avance de un Conpes para poder decir que la plata está para culminar el proyecto.
Nosotros lo hicimos hasta el lugar en el que teníamos los recursos. Hay nueve lotes que no se habían incorporado porque tenían unos problemas jurídicos de sucesiones, gente que se negaba a vender o que decía que no estaba de acuerdo con el precio, y por eso se tardó un poco, pero el último informe que tenemos dice que posiblemente a final de este mes ya se pueda estar adquiriendo la mayoría de ellos. Tal vez en diciembre ya podamos tener buenas noticias con respecto al tramo de vía que falta por terminarse”.
¿Qué balance hace de la gestión en seguridad de su mandato?
“Nosotros tuvimos un pensamiento enfocado en la segunda fase de la seguridad física, que es la seguridad integral para las personas. Entonces, además de que continuamos atacando fuertemente a las bandas delincuenciales y a los combos generando un control con la Policía y con el Gaula que se vio reflejado en 31 operaciones en contra de los combos delincuenciales, 410 capturados y la erradicación de la extorsión en Itagüí. Eso refleja que además de continuar lo bueno que traía la anterior administración en materia de seguridad, le pusimos un sello, y el sello fue la inversión social y las oportunidades para pensar un municipio distinto”.
¿Qué ejecución física reporta el plan de desarrollo?
“En la última medición que hicimos, en septiembre, íbamos en el 92,5 %. En la proyección, calculamos que cerraremos el año entre el 95 % y 96 %”.
¿Qué comprendería el 5 % restante que se quedaría sin ejecutar?
“Son proyectos que no dependían exclusivamente de nuestro resorte y que lamentablemente no se vieron culminados por algunas circunstancias que se nos salen de las manos. Por ejemplo, la renovación de la infraestructura física en la educación con los megacolegios, que eso para nosotros es un lunar. No es de buen recibo decir: ‘no, es que fue culpa de los otros y ya’, pero nosotros podemos dar fe y tener los documentos y toda la trazabilidad que demuestra que cumplimos con todo lo que nos tocaba hacer, pero es un tema que nos excede por la pelea que hay entre el Ministerio de Educación, el FFIE y un contratista.
También está el CMJ (Concejo Municipal de la Juventud), que lo íbamos a convocar a elecciones, no se pudo porque una norma lo impedía. Aumentar los subsidios para las madres cabeza de hogar, no se pudo, porque en el Concejo había algunas dudas de que se pudiera. Entonces fueron cuestiones más del orden legal que por falta de interés”.
¿Qué obras pendientes se inaugurarán en lo que resta del año?
“Vamos a entregar en diciembre el acueducto de la vereda La María, que es otro de nuestros logros, entregarle agua potable y saneamiento básico a toda una vereda. También el de otro sector de Itagüí, llamado La Cruz, que lo entregaremos en diciembre en compañía de EPM, y que es un proyecto muy bonito porque allí a la gente le llegaba el agua dos o tres horas al día, y ya la tendrán de forma permanente.
También entregaremos el Hospital del Sur, que en este momento estamos gestionando su dotación para ponerlo en funcionamiento a finales de diciembre. Estamos trabajando para entregar en ese mismo mes la renovación del polideportivo Óscar López Escobar, que es una obra que rehabilitará completamente la cancha sintética y demás escenarios deportivos. La que sí quedaría pendiente, porque hemos tenido algunos retrasos, es el Centro de Desarrollo Cultural y Ambiental, que creemos que va a pasar de año, pero va en el 66 %”.
¿En qué se avanzó en el alistamiento del POT?
“Ya tenemos unos insumos importantes. Empezamos con un diagnóstico de nuestro municipio, y además tenemos un plan corregimental que está próximo a presentarse al Concejo. También tenemos unos estudios de detalle que hemos realizado en compañía del Área Metropolitana, por lo que tenemos varios de los ingredientes con los cuales ya se podría realizar por parte de la siguiente administración un contrato para la construcción de un documento final que pueda llevarse a las corporaciones regionales, como el Área Metropolitana y Corantioquia, para que se haga con ellos la concertación y luego llegue al Concejo tras hacer el trámite y difusión con la sociedad”.
A esta alcaldía le tocó asumir el desalojo y desmonte del edificio Babilonia. ¿En qué va la recuperación de esa inversión que debía ser asumida por el constructor?
“Cuando cerramos el desmantelamiento del edificio, cerramos también el valor financiero de cuánto nos había costado realizar esa labor, que fue de $1.400 millones. Mediante una demanda civil le pasamos la cuenta de cobro al constructor para que él tenga que reponer esos dineros. Lamentablemente algunos constructores se insolventan o se pierden del mapa y quieren terminar la firma y dejar a muchas personas con dificultades”.
El exalcalde Trujillo pasó de la alcaldía de Itagüí al Senado. ¿Seguirá ese camino?
“Mi respuesta parece, con todo el respeto, como de reina, pero yo siempre he privilegiado a mi familia antes que cualquier otra cosa, porque creo que es mi núcleo esencial. Todos los proyectos que uno emprenda deben ser con mucha responsabilidad. Ser congresista sin lugar a dudas es un honor muy grande para cualquier político, pero requiere de una permanencia mayor en Bogotá. Mi decisión en este cuatrienio, concertada con mi familia, es que cualquier otro cargo o rol que me ponga el destino y Dios, será en el departamento de Antioquia. No tengo el sueño de aspirar al Senado o a la Cámara, ni a la próxima elección popular” .