La denuncia emitida desde el jueves por los entes de control nacionales que indicaban que los adolescentes de Necoclí preferían aspirar a convertirse en guías o 'coyotes' de migrantes antes que terminar sus estudios y trabajar de forma legal sigue generando controversia.
Una de las habitantes de Necoclí le confirmó a este diario que la situación sí se viene dando sobre todo desde el año pasado. Según precisó la residente, no es que los adolescentes realicen la travesía desde el Urabá chocoano hacia el Darién, sino que su vinculación con las estructuras que mueven los migrantes se da en otras tareas más pequeñas.
“'Ellos' (las estructuras) enganchan a los pelaos sobre todo de 13 y 14 añitos, principalmente para recibir a los migrantes cuando llegan a Necoclí y guiarlos a las casas u hoteles donde pasan la noche. O también los encargan de llevar a los viajeros desde esas casas hasta el puerto, donde salen hacia Acandí. Son tareas mucho más pequeñas y discretas, porque 'ellos' no los mandan a Acandí que es donde empieza el cruce hasta el Darién”, apuntó la mujer.
Pese a las denuncias del ente de control nacional, la Alcaldía de Necoclí dijo no tener en el radar estos hechos. “Hasta la fecha no hemos identificado casos puntuales en los que los niños de Necoclí saquen provecho económico de esta situación (el tránsito de migrantes)”, escribieron desde la Administración.
Bajo esta misma línea, un vocero de la Defensoría del Pueblo en el Urabá indicó que en el monitoreo constante que hace la entidad en la ruta del Darién hasta el límite con Panamá no se han encontrado hasta ahora menores de edad ejerciendo o como guías o como cargueros de equipaje. “Desde el 2021 la Defensoría recalcó a las autoridades del Urabá que por ningún motivo se permitiría la participación de los menores de edad en las actividades de la migración. Tal vez por eso en los monitoreos que hacemos no hemos visto menores”, añadió.
De manera extraoficial, una persona que trabaja en atención a población vulnerable en esta zona de Antioquia indicó que la noticia los tomó por sorpresa toda vez que la migración es un negocio que tiene tanta presión de los medios, incluso internacionales, que los guías o 'coyotes' no expondrían la vinculación de menores.
“Ellos saben que poniendo a trabajar menores en el negocio llaman más la atención y el foco de los medios, con lo que eso conlleva. Es un asunto que no les conviene para nada”, apuntó.
Sin cifras de desescolarización
De otro lado, desde la Defensoría del Pueblo indicaron que es urgente revisar si hay un tema de desescolarización de niños en Necoclí y ahondar en los motivos de esta. Por ello, un delegado de esta entidad ya está en esas tareas.
El asunto no es menor pues ahí residiría el quid del asunto. No obstante, pese a que estamos en plena temporada escolar, la Alcaldía de Necoclí le dijo a este diario que hasta ahora no tienen claras las cifras de desescolarización de niños en el municipio y que mucho menos puede confirmar si el fenómeno se debería a la vinculación con estructuras dedicadas a la migración.
Eso sí, la Administración reconoció la inquietud del Ministerio Público y dijo entender la importancia de abordar las nuevas dinámicas que influyen en las aspiraciones de los niños que visualizan en este fenómeno como una oportunidad económica. Por ello indicó que en su Plan de Desarrollo quedarán implícitas políticas públicas para atajar la problemática.
Cabe recordar que esta polémica situación se expuso el pasado jueves en una mesa de diálogo llevada a cabo en Medellín con la que se busca atajar la preocupante situación de explotación laboral y sexual de menores de edad en Antioquia. En ella participaron la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y la Gobernación de Antioquia.
En la Mesa se indicó que los niños de Necoclí están dejando de estudiar porque prefieren irse como guías o ser instrumentalizados para engancharse a las redes de coyotes que movilizan por trochas y por el mar –muchas veces de manera ilegal– a los migrantes que buscan atravesar el Darién en busca del sueño americano.
“Ellos ven que llegan los extranjeros buscando subir a Estados Unidos y pagando en dólares. Entonces para un menor de edad de Necoclí ya la aspiración no es ser pescador o ser capitán de una lancha, sino ser guía o ‘coyote’ para así recibir unas ganancias 1.000% mayores a lo que percibirían en un trabajo dentro de la legalidad”, explicó el procurador delegado de Derechos Humanos Javier Sarmiento.
Por su parte, la Secretaría de Educación de Antioquia dijo que a su despacho no han llegado denuncias de esta situación en Necoclí. Sin embargo, el próximo lunes revisaría el tema.
“Cuando estas denuncias llegan, se hace una intervención desde las instituciones educativas, la secretaría de Educación municipal y la Dirección de Permanencia para darles trámite”, apuntaron.
Pese a esto, las opiniones en el municipio están divididas, y así lo muestran las redes sociales. Por ejemplo, un habitante escribió en Facebook que la Alcaldía de Necoclí debería hacer un pronunciamiento contundente para que dejen de estigmatizar a la población que vive del turismo.
“No queremos que se repitan casos de personas que con trabajo, dedicación y esfuerzo han construido sus unidades productivas y hoy estén siendo objeto de 'falsos positivos' mediáticos”, escribió.
Sin embargo, otro habitante escribió que desde hace algún tiempo el negocio de la migración se convirtió en un renglón importante de la economía de Necoclí, en el que todos “reciben su parte por hacerse los locos”.
El hombre llamó la atención de las pocas condiciones dignas que tienen los habitantes de la zona, sobre todo los niños, quienes prefieren dejar sus estudios para “rebuscarse” el pan trabajando.
“En vez de salir a decir que no hay casos, más bien deberían de empezar a trabajar por gestionar estrategias para disminuir e intervenir el problema, pero de eso no he visto mucho y pues ahora dirán que acaba de empezar el gobierno, pero cuando estaban decían que ya tenían las soluciones”, apuntó.