Como en las épocas más oscuras del conflicto armado, los habitantes de dos veredas en Amalfi quedaron en medio del fuego cruzado del Ejército, el ELN y el Clan del Golfo que se han enfrentado en las últimas 48 horas, amenazando la vida de los habitantes de las veredas Naranjal y Tinitacita.
Allí, las tropas de la Brigada 14 del Ejército sostienen combates con guerrilleros del frente Capitán Mauricio del ELN y, al mismo tiempo, con integrantes de la subestructura Jorge Iván Arboleda del Clan del Golfo.
Las balas tienen paralizada la vida en ambas veredas. Los negocios cerraron, el transporte encargado de conectarlas con el casco urbano suspendió su servicio y las clases de las dos sedes educativas, que reciben a más de 120 estudiantes, tuvieron que suspenderse.
Antes de la llegada del Ejército, los dos grupos armados aparecieron en la zona intimidando a los pobladores, tras lo cual empezaron a enfrentarse en medio de varias escaramuzas hasta que llegó la fuerza pública y se intensificaron los enfrentamientos. En juego, según el coronel Manuel González, comandante de la Brigada 14, están las rentas ilegales producto de la extorsión a los pequeños mineros de oro que estos dos grupos se están disputando.
En ambas veredas, el 80% de las familias viven de la minería artesanal. Es uno de los lugares en el departamento donde los pequeños mineros más le han apostado a la formalización y a la erradicación del mercurio.
Desde el Proceso Social de Garantías para la labor de las y los Defensores de Derechos Humanos en Antioquia pidieron a todas las autoridades competentes que se brinden las plenas garantías de seguridad a la población civil.