Otro municipio más de Antioquia está en líos por falta de apoyo y recursos para sus bomberos. A la crisis que sumó ahora Guatapé, luego de que el cuerpo voluntario de bomberos anunciara que a partir del 1 de abril cesará la atención de todo tipo de emergencias, al no lograr llegar a acuerdos con las autoridades locales para garantizar las condiciones mínimas para poder seguir prestando el esencial servicio.
Según señalaron a través de un comunicado, desde el 1 de enero hasta la fecha no cuentan con un contrato o convenio con el municipio, para garantizar lo que establece la ley 1575 de 2012.
“La gestión integral del riesgo contra incendios, los preparativos de atención de rescate en todas sus modalidades y la atención de incidentes con materiales peligrosos, estará a cargo de las entidades bomberiles y para todos sus efectos constituyen un servicio público esencial a cargo del Estado”.
Los bomberos aseguraron que han agotado todas las instancias de diálogo con la administración del alcalde David Franco.
“A pesar de la situación que venimos atravesando, no hemos dejado en ningún momento de atender de manera oportuna las diferentes emergencias y acompañamientos en nuestro municipio. Desde el 1 de enero hasta la fecha de 2025 nuestra institución ha subsanado las necesidades con algunos recursos propios ahorrados, y lamentablemente estos recursos propios ya no son suficientes para garantizar nuestro servicio, por ende, se presentarán a partir de la fecha demoras en la atención de cualquier situación de emergencias que se presenten durante el día, y más aún en la atención en las horas de la noche, ya que deberemos contar con la disponibilidad de nuestros voluntarios y así mismo con esta situación se dará una suspensión total de nuestras atenciones a partir de las 00:00 horas del día 1 de abril de 2025”, indica el comunicado.
Los bomberos voluntarios de Guatapé le reiteraron a la administración municipal y departamental que debe ser una prioridad para ellos velar por el bienestar y la seguridad de la población.
Esta situación se suma a la crisis que atraviesan más de 30 municipios de Antioquia, en líneas generales, por las mismas causas: falta de recursos, de convenios y todo tipo de dificultades para desarrollar su labor.
De hecho, por un lío similar el gobernador Andrés Julián Rendón, y el alcalde de Granada, Daniel Andrés Hoyos, acaban de ser sancionados por el Tribunal Administrativo de Antioquia, luego de que ambos incurrieran en un desacato que ordenó que los dos mandatarios tenían que resolver sin dilaciones la gestión integral contra incendios y todo tipo de riesgos en Granada, luego de una larga secuencia de denuncias y alertas por parte de los bomberos que llevaron a iniciar dicho proceso en octubre ante la falta de acuerdos.
Ambos fueron sancionados con una multa de un salario mínimo legal vigente y la orden perentoria de que tenían que resolver el problema.
Ante el fallo, desde la Gobernación señalaron que acataban la decisión del juez, pero no la compartían, según la administración Rendón, porque “se han hecho varias acciones para ayudar a que Alcaldía y el Cuerpo de Bomberos logren acuerdo.
Entre ellas, reuniones con las partes sin que el cuerpo de bomberos haya aceptado las condiciones propuestas por la Alcaldía”.
Pero las denuncias sobre este caso documentadas por EL COLOMBIANO dicen algo diferente. A inicios de año, los bomberos de Granada le hicieron una propuesta a la alcaldía para que hicieran un acuerdo para un contrato de $305 millones para la prestación del servicio, pero la respuesta que llegó por parte del alcalde fue tajante: no había plata.
En una reunión posterior para discutir el asunto tampoco se llegó a un acuerdo y tras la infructuosa reunión, la alcaldía publicó un comunicado asegurando que no se había logrado el consenso de los puntos tratados y no había nuevas fechas para seguir dialogando.
Asistentes al encuentro le contaron detalles sobre este a EL COLOMBIANO resaltando, entre otras intervenciones, la que hizo el representante de la Gobernación de Antioquia, que terminó por meter más leña al fuego.
“No podemos esperar que el municipio supla todas las necesidades del cuerpo porque por su categoría no lo va a poder hacer. Qué pena la comparación, pero si yo me dedico a hacer pasteles y solo quiero vivir de ellos, sabiendo que también puedo hacer buñuelos o panes, estoy limitando mi capacidad empresarial. Porque los cuerpos de bomberos hay que mirarlos como una empresa (...) Comandante, nombre a quien sí tenga capacidad o temperamento para escuchar y tomar decisiones”, dijo Jaime Alberto Ramírez Gómez, funcionario del Dagrd.
Este lío, en particular en Granada, terminó por exponer la grave crisis en Antioquia, con más de 30 municipios sin garantía para la atención de emergencias por parte de los bomberos.
Según han expresado los representantes gremiales, en la mayoría de los casos las administraciones simplemente dejan de lado su obligación para cumplir con la ley de garantizar una correcta atención de riesgos y emergencias, argumentando falta de recursos, en municipios donde se realizan suntuosas fiestas y eventos con recursos públicos que, paradójicamente, terminan siendo atendidos y cuidados por los mismos bomberos y voluntarios que carecen de garantías.