De acuerdo con estas cifras entonces, en el departamento cada día se hacen 84 denuncias de violencia intrafamiliar por día, casi cuatro al día, una cada 17 minutos. Detrás de Medellín, están en el listado de los 10 municipios con más casos Bello, Itagüí, Envigado, Caucasia, Sabaneta, Apartadó, Copacabana, La Ceja y La Estrella. En todos ellos, salvo en Sabaneta, las denuncias han aumentado este año.
Las cifras, aunque alarmantes y dramáticas, no indican necesariamente que la violencia intrafamiliar esté aumentando en los hogares o que antes las familias eran más pacíficas que ahora, sino que (y en esto coinciden las autoridades de Medellín y Antioquia) las personas están cada vez menos dispuestas a soportar malos tratos y hay más confianza y menos temor que antes para acudir a las autoridades, esto sumado a que cada vez hay más instrumentos o programas de apoyo para las víctimas, aunque todavía hay mucho por hacer y mejorar.
“Probablemente, y es una de las conclusiones a las que se han llegado a través de distintos estudios y a través del análisis del comportamiento de los datos, es resultado de un esfuerzo que como sociedad hemos realizado para posicionar las violencias contra las mujeres como una violación a los derechos humanos, y sustraer esta problemática tan aguda del ámbito íntimo y ponerla en el escenario público”, asegura la secretaria de las mujeres de Antioquia, Carolina Lopera Tobón.
Lopera explica que aunque los hogares deberían ser espacios en los que los miembros de la familia se sienten protegidos, a menudo para las mujeres significan un espacio de violencia que no siempre es física sino también psicológica, patrimonial, económica y simbólica. “Por eso, por violencia intrafamiliar no solo nos referimos a esa violencia física que es la más visible, sino a otras violencias continuas que sin ser tan visibles también afectan profundamente a las mujeres y les impide el gozo efectivo de sus derechos”, agrega.
Esa misma perspectiva que señala que los hogares son los lugares donde no solo las mujeres sino las niñas niños y adolescentes se sienten más inseguros hace énfasis Valeria Molina, la secretaria de las mujeres en Medellín.
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Molina destaca que a esa confianza institucional que demuestra el hecho de que cada vez se hagan más renuncias se tiene que responder de manera eficiente y de allí que por ejemplo el próximo año en la ciudad se vayan a abrir siete nuevas comisarías de familia porque las 22 que tiene el distrito actualmente no dan abasto y tienen miles de procesos represados.
La Secretaria hace énfasis en que desde la administración distrital cuentan con diversos programas y herramientas para atender a las mujeres y a sus hijos, que son las principales víctimas de estos delitos en la ciudad; sin embargo, reconoce que están a tope y que ante tantos casos se debe ampliar cada vez más la capacidad de atención: el primer canal es la línea 123 mujer donde reciben las denuncias que no solo son interpuestas por las víctimas directas sino también por testigos o personas que conozcan la situación. Por ejemplo, si usted ve o escucha que a su vecina la están violentando (no solo físicamente) puede llamar y poner la denuncia para que las autoridades actúen. Este año, las llamadas a esta línea han aumentado un 44% en comparación con el año pasado. Esta línea funciona a todas horas para todos los municipios del departamento.
Además, el distrito cuenta con un equipo de atención psicojurídica que va hasta los hogares de las víctimas a asistirlos en temas legales y psicológicos de forma gratuita. Para acceder a estos servicios están las líneas 3005875219 y el Whatsapp 3004740530. Asimismo, en la línea 3126021141 pueden solicitar ayuda en la defensa técnica de los procesos judiciales por violencia intrafamiliar y de género. Además, tanto en la Alcaldía como en la Gobernación cuentan con hogares de protección donde alojan a las mujeres y a las personas que dependan de ellas cuando están en riesgo grave. Sin embargo, los esfuerzos por prevenir este tipo de violencia no pueden ser solos reactivos sino preventivos, de ahí que surjan programas que fomenten un cambio cultural en el que los hombres sean menos violentos y los hogares lugares más seguros.
Siete nuevas comisarías de familia
Este año el Concejo de Medellín aprobó la propuesta de la Alcaldía para crear siete nuevas comisarías de familia que se sumen a las 22 que ya existen la ciudad. En estas, según datos oficiales, hay por lo menos 14.000 procesos represados y la sobrecarga es tal que algunas tienen audiencias programadas para finales del próximo año, así que a las víctimas de violencia intrafamiliar no hay quien las atienda oportunamente.Las nuevas comisarías estarán ubicadas en Santa Cruz, Robledo, Villa Hermosa, San Javier y San Cristobal. Además habrá otra en el sur de la ciudad y una itinerante que se moverá de acuerdo a las necesidades de la ciudad.