La Agencia Nacional de Infraestructura entregó buenas noticias para el aeropuerto José María Córdova y anunció una millonaria inversión para mejorar la capacidad del segundo aeropuerto con más tráfico aéreo en el país.
El presidente de la ANI, Francisco Ospina, confirmó que la agencia adscrita el Gobierno Nacional destinará $146.000 millones para seguir modernizando la infraestructura del aeropuerto de Rionegro. El alto funcionario aclaró que las obras se realizarán sobre la terminal existente, en las plataformas existentes del José María, y que incluirán “cinco nuevas posiciones de parqueo, seis puertas de abordaje nuevas, así como una adecuación tecnológica, una adecuación del equipamiento para el tratamiento de equipaje, una adecuación de las salas de pasajeros y una adecuación integral del tema de migración, emigración y migración”, detalló. Esta gran intervención, según Ospina, permitiría llegar a una capacidad operativa para atender a 17 millones de pasajeros, cifra a la que llegaría el José María en poco más de un año.
El presidente de la ANI recalcó que estas obras e inversiones están completamente desligadas al tema de la segunda pista del José María, discusión que sigue estancada y sin nuevos anuncios.
También reconoció que, aunque serán una intervención de gran impacto, las obras siguen siendo una solución parcial frente a la creciente demanda de transporte aéreo que tiene proyectado el aeropuerto. “Tenemos que tomar decisiones estratégicas como país y como región, es cierto que este aeropuerto por las condiciones que tiene hoy, por el crecimiento de Antioquia al ser el segundo aeropuerto del país, requiere unas intervenciones estructurales, hablamos de una segunda pista que se ha venido discutiendo aquí en estos escenarios, hoy no tiene esa responsabilidad la Agencia Nacional de Infraestructura”, enfatizó el funcionario.
Ospina recalcó que la responsabilidad que hoy tienen respecto al José María es administramos el contrato bajo su competencia, pero también aclaró que una vez que la discusión sobre la segunda pista logre avanzar la ANI entrará a participar del proyecto para analizar y definir si esa segunda pista requiere una segunda terminal, así como nuevas instalaciones. “El hoy del aeropuerto pues es lo que gestionamos, y es buscar que incremente su capacidad para que mantenga o incremente el nivel de servicio para los pasajeros”, concluyó.
Esta posición respalda lo que ha manifestado Airplan, la concesionaria que opera el aeropuerto, desde hace varios años. En marzo de 2022, por ejemplo, tras un insólito incidente que provocó caos en la operación del José María cuando un avión de Latam se varó y tardaron 14 horas en quitarlo de la pista, desde la concesionaria señalaron que si bien una segunda pista sería de gran utilidad para diversificar la operación, lo realmente urgente era mejorar la terminal para atender sin contratiempos el alto flujo de pasajeros y también ampliar las posiciones de parqueo en las que se están quedando cada vez más cortos. La operación de la pista del José María tiene capacidad para recibir 30 operaciones por hora y actualmente reciben 24. Si la tendencia de una creciente demanda se mantiene ese 20% de margen se acabaría pronto.
Las obras que, según Ospina, arrancarán en enero de 2025, y significarán la continuación de esa primera intervención que se adelantó, en parte, el año pasado con una inversión de $45.311 millones que puso la Aerocivil a finales de 2022.
Dicho proyecto incluyó, entre otras obras, 20 nuevas posiciones de registro tradicional, para pasar de 56 a 76; instalación de 20 kioscos más para el registro automático; construcción, en el costado internacional, de un sistema adicional de bandas; instalación de una nueva máquina de rayos X y un sistema de bandas que se incorporará al sistema BHS actual; demolición, en el primer piso, de oficinas y adecuación de esta zona como plataforma para incrementar el área para la selección de equipaje en 280 metros cuadrados; demolición de las escaleras fijas de concreto para ampliar las áreas de fila; construcción de una nueva sala de espera en el primer piso, uniendo tres espacios existentes, para incrementar un área de 2.150 m2, con seis puertas de embarque, para que los pasajeros tomen el bus y aborden remotamente. Las sillas en sala nacional pasaron de 716 a 942 y las de sala internacional de 620 a 880. Además se hizo renovación de ocho baterías sanitarias.
Pero lo cierto es que la capacidad operativa del aeropuerto sigue teniendo un margen muy estrecho de maniobra por la desbordada demanda en los últimos años. El José María tiene capacidad para recibir 11 millones de pasajeros, pero en 2022 fueron 13,4 millones, 12 millones en 2023 (disminución causada por la quiebra de Viva y Ultra), pero este primero semestre de 2024 ya alcanzaron 6,5 millones y la proyección es llegar hasta 14 millones al finalizar el año.
Airplan, el concesionario que opera el aeropuerto de Rionegro y el Olaya Herrera, señala que tiene un plan de choque a la espera de que se defina la situación de la segunda pista y el posible traslado de la operación del Olaya Herrera. Es un plan que cuesta cerca de $250.000 millones e incluye la ampliación de las áreas de Check in, salas de abordaje, adecuaciones en las áreas de conexiones, inmigración y emigración, así como un nuevo edificio de equipajes. Esto con el fin de aumentar la operación hasta 17 millones para el 2026.
En cuanto a los enredos con el proyecto de la segunda pista, el personero de Rionegro, Jorge Luis Restrepo, le pidió a la Aerocivil y a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos que liberen los 361 predios afectados por la expansión del aeropuerto, una figura que ya expiró en julio de 2023 y tienen en vilo a las familias propietarias.