El gobernador electo de Antioquia, Andrés Julián Rendón, contó cuáles serán sus tres primeras acciones una vez asuma las riendas del departamento el próximo 1 de enero, luego de su amplio triunfo en las elecciones del domingo de la mano de Federico Gutiérrez.
En diálogo con EL COLOMBIANO, anunció que radicará dos proyectos de ordenanza ante la Asamblea de Antioquia para adelgazar la estructura administrativa de la Gobernación en un 30% y otro para direccionar el pago del impuesto vehicular a saciar el hambre de las familias más pobres del departamento.
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Sobre la estructura de la administración, Rendón explicó que el primer mensaje que quiere dar es el de austeridad, por lo que cree que es injustificada la estructura actual de la Gobernación.
“A mí me parece que la Gobernación tiene una estructura muy pesada que la hace más paquidérmica de lo rutinario en cualquier entidad estatal. Pude contar, entre entidades del nivel central y las descentralizadas, más de 50, los gastos de funcionamiento del departamento son superiores a los $900.000 millones y un tercio es gasto de personal. A mí se me hace eso casi vergonzoso cuando usted tiene 2.000.000 de antioqueños aguantando hambre”, indicó.
Rendón, elegido por el Centro Democrático, opinó que “hay muchas entidades innecesarias, mucho cargo directivo que me suena más a una burocracia improductiva y nosotros vamos a dar un mensaje de austeridad muy importante”.
En noviembre de 2020 y luego de seis meses de adecuaciones a su estructura administrativa —gracias a las facultades concedidas por la Asamblea—, la Gobernación presentó su nuevo nivel central. Según justificó en su momento, desde hace 24 años Antioquia no adelantaba un proceso de reorganización.
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El balance final trajo la creación de cinco secretarías: Seguridad y Justicia, Inclusión Social y Familia, Turismo, Tecnologías de Información y Comunicaciones, y de Suministros y Servicios. La existente Secretaría de Gobierno se reforzó con las temáticas de Paz y Noviolencia.
También nacieron tres gerencias: una para Personas Mayores, otra de Personas con Discapacidad y una de Protección y Bienestar Animal. Una figura que se estrenó en este gobierno fue denominada Seres, es decir, secretarías regionales y sectoriales. Según el gobernador Aníbal Gaviria, con estas se buscaba fortalecer la presencia y la articulación en las subregiones, además de descentralizar la oferta institucional y acelerar el desarrollo de proyectos estratégicos incluidos en el plan de desarrollo.
Gaviria defendió su reforma en ese momento argumentando que antes de la transformación el nivel central tenía 173 cargos (132 directivos y 41 asesores) con un costo anual de $30.892 millones. Con la poda del panel de asesores, precisó que en la nueva estructura hay 167 cargos (164 directivos y solo 3 asesores) con un costo anual de $30.859 millones, es decir, $32 millones menos.
Sin embargo, el gobernador electo Andrés Julián Rendón no le camina mucho a los Seres. “Esas secretarías Seres, que son como vicegobernaciones, son absolutamente innecesarias. Y además, alejan a los empleados públicos de lo que debe ser un diálogo permanente con el gobernador”, indicó.
Rendón indicó que la meta después de la reestructuración es ahorrar un tercio en los gastos de funcionamiento y llevarlos a financiar, por ejemplo, el programa beneficios económicos periódicos, que es permitirle una pequeña pensión a los mayores que por cuenta de la informalidad envejecieron sin ingreso alguno.
El otro proyecto de ordenanza tendrá como finalidad dedicarle la totalidad del impuesto vehicular al plan de hambre cero. “Voy a buscar replicar en Antioquia experiencias parecidas a las que tomaron en Japón y Estados Unidos, donde conectaron el pago y un tributo en específico con un propósito loable y los ciudadanos voluntariamente terminaron pagando de más. Vamos a poner un proyecto de ordenanza a disposición de la Asamblea para que ellos, si a bien lo tienen, nos autoricen llevar los recursos del impuesto vehicular a un patrimonio autónomo”, detalló.
Explicó que ese fondo autónomo tendrá una junta directiva en la que estará el Banco Arquidiocesano de Alimentos, las organizaciones sociales, los empresarios y que ellos ordenarán el gasto de ese recaudo para universalizar el programa alimentación escolar para que los 450.000 niños y jóvenes que asisten a las escuelas reciban dos comidas al día todo el año.
“La Gobernación tiene que cambiar su arquitectura institucional, hacer al gobierno departamental uno muy cercano. Siempre hemos visto al gobernador como alguien muy lejano, aún en Rionegro, imagínese usted un municipio como Abriaquí. Los compañeros de gobierno que tengamos tienen que ser gente muy buena, decente, con propósito, con un gran conocimiento técnico y con una gran disposición de patonearse este departamento que es muy grande y que parece un país, pero metido en 125 municipios”, concluyó.
En diálogo con EL COLOMBIANO, Rendón dice que no dejará de vivir en Rionegro, su patria chica, y que su primera acción de gobierno será un consejo de seguridad en el municipio más afectado por la inseguridad.