Hay momentos o historias que parecen planeadas por algo o alguien, que algunos llamarán destino y otros suerte, pero no sé si en la mente de los que relatan proezas fantásticas se imaginen de la manera tan heroica como en ocasiones suceden. Así como la historia de David González en el DIM.

La pésima imagen del equipo le ha comenzado a pasar cuenta de cobro a hinchas, directivas, jugadores y cuerpo técnico.
Aunque no sea placentero reconocerlo, hay que aceptarlo para solucionarlo. El DIM está en crisis y son varias las razones.
La derrota el pasado sábado ante Tigres dejó clara una situación que era más que evidente, las pésimas decisiones administrativas en materia de contratación de jugadores y cuerpo técnico, y una pésima gestión del clima organizacional del equipo, han generado una crisis en el Poderoso que ha llegado al terreno de juego.