Crónica de un trago amargo

FOTO ROBINSON SÁENZ (EL COLOMBIANO)

Salir con el corazón hecho trizas, pedir una cerveza y buscar culpables. La vieja confiable: señalar a los defensas por el “argumento” que les falta malicia y les sobra melanina. Decir alguna frase racista.

Enfocar a los referentes. Pensar que el flaco que se viste con la número 10 ya no es lo mismo de antes. Que David se hizo viejo y no aprendió a jugar con los pies y que Cano no estuvo tan fino como en otras tardes.

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