Vos tan grande y el tiempo tan chico. Sueño con unas cuantas más vueltas de la manecilla delgada del reloj para verte jugar, y en ese sueño estás vos, el ídolo que se despidió con la roja al frente, la prohibida, por defender a la roja más sagrada. Mao Molina grande, Mao guerrero, Mao Corazón.
Leyenda viviente
La historia no podía terminar diferente, porque es una de esas tramas cargada con tantas cosas significativas, que fueran cuales fueran los obstáculos, uno siempre sabía que lo bonito, lo verdadero y lo bello iba a triunfar. Mao Molina se retira, y nos deja dos títulos, muchas alegrías y un profundo orgullo por saber que una persona y un profesional cómo él, se transforman ahora en una leyenda viviente que el tiempo hará más grande.
_______________________________________________________________________________________________
Héroe en tierras lejanas
Asumir que Mao Molina es otro crack más, otra joya de la cantera del Envigado, otro zurdo diferente, no es suficiente, pues él se constituyó en protagonista de la historia contemporánea del Poderoso con su trabajo y entrega. Su zurda fue vital en el 2002, cuando junto a sus compañeros nos sacaron campeones después de casi medio siglo. Allí, jóven, no se embriagó con las mieles de la victoria. Luego en el 2003, nos hizo vibrar con la participación más memorable del DIM en torneos internacionales, una Libertadores que no olvidaremos y en la que él fue el mejor jugador del certámen. De ahí viajó a los confines del mundo, México, Argentina, Brasil, Serbia y Corea, dónde fue héroe de tierras lejanas con goles olímpicos, tiros libres, chilenas y escorpiones.
Catorce años después, Mao completó el cículo perfecto, volvió al DIM y lo sacó campeón en 2016 con David en el arco y Marrugo a su lado. Se cansó de hacer golazos, la verdad, es difícil elegir el más destacado, pero si tenemos que elegir uno, ese tendría que ser el olímpico que le hizo a Nacional, aquel día, Mao hizo poesía en un tiro de esquina.
_______________________________________________________________________________________________
El Epílogo
Mao finalizará su historia como jugador a sus 37 años, son pocos los minutos que le quedan a La Leyenda como jugador profesional, pero su recorrido marcado por su esposa Laura y sus hijos, quedará siempre en el corazón del hincha rojo y el amante del buen fútbol. Con toda seguridad, cada vez que Mao tenga el balón durante sus últimos minutos en el terreno de juego, el corazón de todos tendrá la esperanza de que algo lindo va a pasar.
@camilopalacio
Decía David, el salmista, “demos vítores a la roca que nos salva”. Hoy decimos nosotros, los creyentes, larga vida a los guantes que nos salvan. O a los pies que nos salvan, o al pecho que nos salva, al David que nos hace volver a creer.
Mauricio Alejandro Molina Uribe, volante ofensivo o media punta, nacido el 30 de abril de 1980, debutó a los 16 años con Envigado, pasó por Santa Fe, Morelia, San Lorenzo, Olimpia, Santos (donde le enseñó a patear tiros libres a Neymar), Seúl de Corea y el Deportivo Independiente Medellín, goleador de un Mundial de Clubes, bicampeón con el equipo rojo y uno de los mejores jugadores del DIM en los últimos 20 años.
Es innecesaria la presentación de un jugador como Mao, pero parece que el cuerpo técnico del DIM dejó de ver fútbol en el 97 y lo retomó en junio de 2017. No hay otra razón para entender la falta de respeto a un profesional como Mao Molina. Continuar leyendo
El amor verdadero no admite divisiones. Se enamora de dos colores, de tres o de uno; pero solo admite espacio para una bandera.
Verdes y Rojos, los que juegan el partido fuera de la cancha, protagonizaron un clásico donde reinó una atmósfera de sana convivencia. Por muchas razones, el derby paisa es un ejemplo de cultura ciudadana alrededor del fútbol.
Autor: Cristian Marín
Recuento de las canciones que inspiraron los himnos que domingo a domingo entonamos con el corazón.
Autor: Cristian Marín
Autor: Cristian Marín – Taquicardia Roja
Este espacio reúne las expresiones del palpitar de un grupo de personas que pone en riesgo por lo menos dos veces por semana la salud de su corazón.
Aquí están los que encontraron cómo latir durante 45 años alimentados por vagas alegrías e inconclusas ilusiones. Esos vieron, en el túnel rojo que parecía sin luz, la alegría de alcanzar las estrellas. Un hombre, ya entrado en canas, fue el artífice de semejante logro. Él, de corazón fuerte y palpitar sereno, reunió a los héroes del 2002 para hacerse un espacio en la historia de páginas Poderosas del Deportivo Independiente Medellín.

La pésima imagen del equipo le ha comenzado a pasar cuenta de cobro a hinchas, directivas, jugadores y cuerpo técnico.
Aunque no sea placentero reconocerlo, hay que aceptarlo para solucionarlo. El DIM está en crisis y son varias las razones.
La derrota el pasado sábado ante Tigres dejó clara una situación que era más que evidente, las pésimas decisiones administrativas en materia de contratación de jugadores y cuerpo técnico, y una pésima gestión del clima organizacional del equipo, han generado una crisis en el Poderoso que ha llegado al terreno de juego.
Es claro que Juan Fernando Quintero no necesita defensa. Sin embargo, y eso sí resulta curioso, es llamativo que la confirmación de su continuidad en el DIM haya creado discusión entre la hinchada roja.