En tres diferentes hechos de violencia, durante tres días continuados, tres mujeres perdieron la vida en Medellín.
El primer caso sucedió el pasado viernes 10 de junio en el barrio Villa Turbay, donde las víctimas fueron una madre de 56 años y su hijo adoptivo de 26.
Inspección al cadáver de una mujer de 28 años, ahorcada en un bosque del cerro Nutibara. Los vigilantes privados no vieron nada. Foto de Carlos Taborda.
La banda criminal de ‘Los Urabeños’ es una de las estructuras integradas al narcotráfico más poderosas de Colombia, junto a ‘Los Rastrojos’, ‘Los Paisas’ y ‘La Oficina’.
Su influencia delincuencial va más allá de la subregión antioqueña de Urabá, y abarca territorios en el Bajo Cauca, el Nordeste, el Norte y el Occidente. También actúan en los departamentos de Chocó, Córdoba, Bolívar y Sucre. Y, este año, sus negocios y alianzas los han traído al Valle de Aburrá.
A 'El Míster' lo mataron sicarios motorizados cuando conducía por la Autopista Sur, a la altura del barrio La Esmeralda de Itagüí. Lo raro fue que él acostumbraba a andar con varios escoltas, pero esta noche iba solo. Foto de Rodrigo Martínez.
El Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Antioquia condenó a 23 integrantes de la banda criminal ‘Los Triana’ a purgar penas que van desde los cinco hasta los 12 años de prisión.
Lo espantoso del caso es que entre los sentenciados hay seis miembros de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, los cuales fueron despedidos de la institución dos semanas antes de su captura, realizada el pasado 9 de febrero.
A la izquierda está el cabecilla de 'Los Triana' apodado 'Mario Chiquito'; a la derecha, el también condenado teniente (r) Johny Villegas, excomandante de la estación de Caldas.
La incautación de dos armas de fuego exóticas, en poder de bandas criminales, es otra pista sobre la sofisticación que viene alcanzando el mercado negro bélico en el conflicto de Medellín.
Hace dos años se están moviendo en nuestras calles fusiles de asalto, pistolas ‘matapolicías’, munición blindada, miras telescópicas y lentes de visión nocturna, y hasta el momento las autoridades no han podido interceptar ni una sola ruta de tráfico de estos aparatos.
Esta es la subametralladora Calico con silenciador que le incautaron a 'Albeirito'. Foto cortesía Policía.
El hallazgo de una fosa común dividida en tres agujeros, en los cuales las autoridades encontraron nueve cadáveres, arroja nuevas luces y sombras sobre el caso de los desaparecidos del municipio antioqueño de Sopetrán.
La principal inquietud nace de las fuentes de información que llevaron a las autoridades al lugar y de quiénes serían los presuntos autores de la masacre.
La Policía tuvo que hacer un rastreo en la zona para dar con la fosa. Foto cortesía Policia Antioquia.
Quienes lo conocían, aseguran que él era muy precavido a la hora de moverse en la ciudad. Llegaba a su casa a diferentes horas y tomaba rutas distintas; era tan reservado, incluso, que los vecinos de la cuadra no sabían con certeza en qué trabajaba.
Por eso es que la muerte del investigador criminalístico Jaime Alberto Henao Arteaga es tan sorpresiva, máxime cuando los asesinos lo esperaban en la esquina de su propia residencia, en el barrio Manrique Central de Medellín.
El ataque ocurrió en la calle 70 con la carrera 42 de Manrique Central. La víctima murió en un centro médico. Foto de Manuel Saldarriaga.
Se hizo cirugías plásticas en el rostro, se alteró los pulpejos de los dedos (huellas digitales), falsificó los documentos de identidad y se aseguró de tener un séquito de confianza para que nunca lo cogieran, pero ni así alias ‘Chaparro’ pudo evitar que las autoridades tocaran a su puerta.
Jesús David Hernández Grisales, uno de los cabecillas al servicio de ‘La Oficina’ en las comunas 8 (Villa Hermosa) y 9 (Buenos Aires) de Medellín, fue capturado por la Policía en un apartamento del municipio de Envigado. Le incautaron una pistola y siete millones de pesos.
Así presentaron hoy a 'Chaparro' en la rueda de prensa con los medios. Foto cortesía de la Policía.
De nuevo la comunidad, la Fuerza Pública y los combos delincuenciales chocaron de forma violenta en Medellín, esta vez en el corregimiento San Antonio de Prado.
La confrontación dejó una persona muerta y cuatro heridas, además del serio deterioro de la relación Policía-vecindad en esa zona.
La comunidad expresó por vías de hecho que está cansada de la violencia en el Limonar. Foto de Esteban Vanegas.
Es obvio que fue un golpe de la mafia, que entre los 10 desaparecidos hay delincuentes sin orden de captura y que a las autoridades les pesa mucho admitir este secuestro masivo en un municipio de gran afluencia turística.
Lo cierto es que el caso de Sopetrán deja demasiadas dudas, desde cómo un comando armado ilegal pudo esfumarse con tanta gente y pasar los retenes durante la ‘Operación Retorno’ de Semana Santa, hasta por qué las pistas conducen hacia Medellín, a hora y media de distancia.
Este es el hombre capturado con el arsenal incautado en un apartamento de la Loma de los Bernal. Foto cortesía Cuarta Brigada.
Un abogado penalista fue asesinado en un restaurante del municipio de Bello, por un sicario que lo atacó por la espalda.
El jurista Edquir José López Londoño había sido el defensor de reconocidos exjefes paramilitares y llevaba varios procesos en la subregión del Urabá antioqueño.
Así fue la escena en el municipio de Bello. El homicída empleó un revólver y solo disparó una vez.
Dos atracadores incendiaron un bus de servicio público en el occidente de Medellín, al parecer enojados porque apenas lograron robar unas pocas monedas.
El incidente ocurrió en el barrio Los Alcázares, donde afortunadamente no hubo heridos de gravedad.
Así quedó el bus de servicio público incendiado por un par de rufianes. Foto de Juan Antonio Sánchez.
El barrio Santa Inés de Medellín no ha tenido un solo instante de paz desde 2009 y el último episodio de violencia lo dejó aún más triste, asombrado y desangrado.
Eso se debe a la matanza de cuatro hombres por parte de sujetos que al parecer portaban uniformes de uso privativo de la Fuerza Pública.
En esta vivienda entraron los asesinos a dispararle a los inquilinos. Foto de Edwin Bustamante.
Un taxista arribó a las 10:00 a.m. de hoy a la estación Popular de la Policía, ubicada en el barrio Santo Domingo Savio de Medellín. Estaba asustado y dijo que unos tipos le habían metido un muerto en el carro.
En efecto, los uniformados revisaron la maleta del vehículo Hyundai de servicio público y encontraron un cadáver abaleado.
El taxista se parqueó junto a la estación policial, donde se realizó la inspección judicial al cadáver. Foto de Esteban Vanegas.
En tres días la violencia en el municipio de Itagüí ha puesto otro punto alto en materia de homicidios, dejando como víctimas de las balas a seis personas.
La racha comenzó a la 1:50 de la madrugada del jueves anterior (14 de abril), cuando en el barrio El Rosario asesinaron a John Jairo Arenas Restrepo, de 38 años.
En el parqueadero externo de una empresa transportadora, en la zona industrial del barrio El Carmelo, bajaron de un taxi a un hombre para matarlo.
Tres hombres relacionados con una compraventa de vehículos fueron acribillados cuando se transportaban en un campero por la concurrida Autopista Norte de Medellín.
La Policía estudia como móvil de este asunto un pleito derivado de la negociación de un carro, aunque en la escena del crimen los investigadores encontraron una pista que no se puede descartar.
Los criminalistas adelantaron la inspección judicial en medio de un aguacero. Foto de Carlos Taborda.
Se criaron juntos, rieron juntos, lloraron juntos, vivieron juntos y murieron de igual manera. Lo único que no lograron hacer en compañía los hermanos Jorge Orbey y Jerson Arley Bustamante Valle fue ver crecer a sus hijos.
El primero tenía 28 años y lo apodaban ‘Polo’, el otro 25 y lo conocían como ‘Rayas’ en el asentamiento Sol de Oriente de Medellín, adonde habían llegado, al parecer, huyendo de la muerte.
Así finalizó la inspección judicial en Sol de Oriente, llena de curiosos de todas las edades.
Cinco personasacribilladas en un taxi era el presagio de otro violento fin de semana en Medellín y su Área Metropolitana, que vio correr la sangre de por lo menos 30 personas en tres días.
De nuevo la guerra entre los combos delincuenciales es el principal motivo para estas muertes en nuestra región, aunque las agresiones, como un virus incontenible, también llegaron hasta el deporte que más pasiones nos mueve.
En este taxi viajaban las víctimas del quíntuple homicidio. Foto de Carlos Taborda.
Dos adultos murieron y un adolescente se salvó de milagro al ser atacados a plomo por un par de sicarios, en el barrio Santa Lucía del centro occidente de Medellín.
Los sujetos, según las autoridades, residían en el barrio Santa Fe pero acudieron a ese lugar para encontrarse con dos muchachas.
La escena del crimen en el barrio Santa Lucía, en la cual los criminalistas recogieron 27 vainillas. Foto de Tavo.