Cuando Maximiliano Bonilla Orozco fue capturado, estaba en compañía de su cónyuge y su bebé recién nacido. Mientras los investigadores registraban el apartamento en Venezuela, él le decía a la mujer que no se preocupara, que el único pecado de ella era estar con él.
Una semana después de la detención (noviembre 27), alias ‘Valenciano’ continúa en la ciudad de Caracas, a la espera de la deportación hacia Estados Unidos, donde es requerido por narcotráfico.