Tres días de violencia irracional en un mes triste para la vida, nos recordaron que en Medellín y el Valle de Aburrá todavía nos falta luchar mucho para alcanzar la paz.
Masacre, tiroteos, asesinatos de niños, asonadas a la Policía, torturas y paros de buses nos hacen preguntar sobre el rumbo que deben tomar las medidas de seguridad en el área metropolitana.