Un bombero voluntario del municipio de Girardota, y también empleado de una fábrica de textiles, adquirió un revólver hace dos semanas y en la mañana de ayer reveló su oscuro propósito.
A las 5:00 a.m., en la casa familiar de la vereda El Barro, buscó a su esposa y le propinó dos balazos mortales, antes de salir corriendo.
En este terreno falleció el bombero, después de dispararle a su mujer. Foto de cortesía.
Cuando en Colombia pensamos en actos terroristas, en general suponemos que se trata de las atrocidades cometidas por la guerrilla o los paramilitares, que son los grupos armados ilegales reconocidos internacionalmente como ‘terroristas’.
Pero lo que hicieron los sicarios en el barrio San Fernando, del municipio de Itagüí, y en el barrio Juan XXIII de Medellín, se acerca mucho a esa expresión.
En la estación Juan XXIII, de la Línea J del Metrocable, recibió el balazo uno de los usuarios. Foto de Rodrigo Martínez.
Con su traje de charro, y mientras se disponía a bajar los equipos de sonido de una camioneta, la muerte sorprendió al mariachi Rubén Darío Parra Agudelo.
El músico de 54 años fue tiroteado anoche, en plena vía pública del barrio Aures, en el noroccidente de Medellín.
Él era Rubén Parra, mariachi de Medellín, víctima de los violentos.
Alias ‘Georgi’ era un especialista en escapar de la muerte y de las autoridades, pero en el mundo de la mafia muy pocos logran jubilarse.
Su prontuario entró en la mira de la Policía el 7 de agosto de 2009, cuando de manera insólita sobrevivió a una masacre dentro de un apartamento, en el municipio de Envigado.
Esta foto la tomó la Policía Metropolitana el 26 de enero de 2010, tras la captura de los sujetos con el arsenal en Santa Lucía. El de la izquierda era 'Georgi'.
Dos hermanos residentes en el humilde sector La Iguaná, al occidente de Medellín, fueron asesinados a tiros en un lapso de apenas 13 horas.
El primero de los crímenes se presentó a las 5:00 p.m. del pasado jueves 11 de agosto, cuando Yolian Guillermo González Restrepo viajaba como pasajero de un bus de servicio público.
En este bus mataron al primero de los hermanos, cuando transitaba por el sector conocido como Punto Cero. Foto de Carlos Taborda.
Dos sujetos de 20 y 18 años, conocidos como alias ‘Papas’ y ‘El Zarco’ o ‘El Mono’, han sido procesados por las autoridades como supuestos responsables del doble asesinato de dos niñas de 6 y 13, cometido en Medellín.
La Policía informó hoy que los detenidos son presuntos integrantes del combo ‘Los Conejos’, el cual delinque en la Comuna 13.
A 'Papas' lo capturaron en el sector Plan de Foronda, de la Comuna 13, cuando iba a matar a otra persona; y 'El Zarco' cayó en el municipio antioqueño de Concordia. Cortesía Policía Metropolitana.
El cadáver de un comerciante extranjero fue encontrado dentro de un apartamento que arrendaba en el barrio Los Colores, al occidente de Medellín.
Los agresores emplearon un martillo, una plancha y por lo menos cuatro cuchillos diferentes para arrebatarle la vida a Juan Carlos Beltrán Carreón, de 34 años y oriundo de México D.F.
Él era el extranjero Juan Carlos Beltrán Carreón. Por su muerte aún no hay capturados.
Otra vez los tiros mancharon de sangre las estrofas y en Medellín enterraron un músico más: Luis Felipe Flórez Muñoz, de 18 años.
Hoy se realizó la velación de él y de su primo Geovanny A.F.M., de 17 años, tras ser asesinados el día anterior en el barrio La Independencia II, en el occidente de la ciudad (Comuna 13).
Luis Flórez vivía en el sector La Torre, de la Comuna 13, y salió de su casa a reclamar unas pistas musicales, cuando lo atacaron. Foto de cortesía.
William Bernardo Román Flórez atendió el llamado en la puerta de su casa. Dejó adentro a los familiares con los que departía y se asomó al umbral, donde un hombre lo requería.
Lo saludó con cordialidad y habló un par de minutos con él, hasta que este último sacó un arma de fuego y le disparó en la cabeza. Así terminó la existencia de uno de los líderes sociales más importantes de los últimos años en San Cristóbal, un corregimiento del occidente de Medellín.
William Román residía en la vereda Travesías, de San Cristóbal, donde lo agredieron. Foto de cortesía.
El ruido de una ventana rota y las pisadas ajenas despertaron a la familia del barrio La Independencia I, en el occidente de Medellín.
Eran las 3:00 de la madrugada de hoy cuando la casa se llenó de criminales que buscaban a John Estiven Zapata Arcila, un pintor de brocha gorda de 19 años.
Aquí está la vivienda en la cual se perpetró el ataque. El objetivo dormía en el segundo piso.
“Hay ingenuidad de parte de los delincuentes”, fue la frase acuñada por el general Yesid Vásquez Prada, para describir un truculento crimen descubierto al mediodía de hoy.
El comandante de la Policía Metropolitana se refería a la captura de un hombre de 39 años y una chica de 19, sorprendidos cuando trataban de deshacerse de un cadáver en el kilómetro 5 de la vía Las Palmas, al suroriente de Medellín.
Esta es la alacena en la cual metieron el cadáver tiroteado. Foto de Carlos Taborda.
Tres hombres fueron asesinados dentro de un hotel del centro de Medellín, en un caso al parecer derivado de las pugnas entre los combos delincuenciales del sector, autodenominados ‘Convivir’.
Sucedió a las 11:00 a.m. de hoy en el barrio Jesús Nazareno, cuando los señalados se aprestaban a salir del establecimiento en el cual se habían hospedado en la noche anterior.
En este parqueadero interno del hotel ocurrió el tiroteo, dos de las víctimas murieron aquí. Foto de Esteban Vanegas.
La banda criminal de ‘Los Urabeños’ es una de las estructuras integradas al narcotráfico más poderosas de Colombia, junto a ‘Los Rastrojos’, ‘Los Paisas’ y ‘La Oficina’.
Su influencia delincuencial va más allá de la subregión antioqueña de Urabá, y abarca territorios en el Bajo Cauca, el Nordeste, el Norte y el Occidente. También actúan en los departamentos de Chocó, Córdoba, Bolívar y Sucre. Y, este año, sus negocios y alianzas los han traído al Valle de Aburrá.
A 'El Míster' lo mataron sicarios motorizados cuando conducía por la Autopista Sur, a la altura del barrio La Esmeralda de Itagüí. Lo raro fue que él acostumbraba a andar con varios escoltas, pero esta noche iba solo. Foto de Rodrigo Martínez.
Quienes lo conocían, aseguran que él era muy precavido a la hora de moverse en la ciudad. Llegaba a su casa a diferentes horas y tomaba rutas distintas; era tan reservado, incluso, que los vecinos de la cuadra no sabían con certeza en qué trabajaba.
Por eso es que la muerte del investigador criminalístico Jaime Alberto Henao Arteaga es tan sorpresiva, máxime cuando los asesinos lo esperaban en la esquina de su propia residencia, en el barrio Manrique Central de Medellín.
El ataque ocurrió en la calle 70 con la carrera 42 de Manrique Central. La víctima murió en un centro médico. Foto de Manuel Saldarriaga.
Un abogado penalista fue asesinado en un restaurante del municipio de Bello, por un sicario que lo atacó por la espalda.
El jurista Edquir José López Londoño había sido el defensor de reconocidos exjefes paramilitares y llevaba varios procesos en la subregión del Urabá antioqueño.
Así fue la escena en el municipio de Bello. El homicída empleó un revólver y solo disparó una vez.
El barrio Santa Inés de Medellín no ha tenido un solo instante de paz desde 2009 y el último episodio de violencia lo dejó aún más triste, asombrado y desangrado.
Eso se debe a la matanza de cuatro hombres por parte de sujetos que al parecer portaban uniformes de uso privativo de la Fuerza Pública.
En esta vivienda entraron los asesinos a dispararle a los inquilinos. Foto de Edwin Bustamante.
En tres días la violencia en el municipio de Itagüí ha puesto otro punto alto en materia de homicidios, dejando como víctimas de las balas a seis personas.
La racha comenzó a la 1:50 de la madrugada del jueves anterior (14 de abril), cuando en el barrio El Rosario asesinaron a John Jairo Arenas Restrepo, de 38 años.
En el parqueadero externo de una empresa transportadora, en la zona industrial del barrio El Carmelo, bajaron de un taxi a un hombre para matarlo.
Se criaron juntos, rieron juntos, lloraron juntos, vivieron juntos y murieron de igual manera. Lo único que no lograron hacer en compañía los hermanos Jorge Orbey y Jerson Arley Bustamante Valle fue ver crecer a sus hijos.
El primero tenía 28 años y lo apodaban ‘Polo’, el otro 25 y lo conocían como ‘Rayas’ en el asentamiento Sol de Oriente de Medellín, adonde habían llegado, al parecer, huyendo de la muerte.
Así finalizó la inspección judicial en Sol de Oriente, llena de curiosos de todas las edades.