El fútbol colombiano es mediocre, tan mediocre que Nacional hoy está entre los 8 de la Copa Mustang peleando el título que por justicia debería ser para el mejor del campeonato, pero que por culpa del sistema del torneo y por la pobreza mental y deportiva de los futbolistas criollos lo puede ganar cualquiera.
El filósofo irlandés, Bishop George Berkeley (1685 – 1753), pensador del idealismo subjetivo, nos dejó las siguientes perlas que traducidas a buen colombiano rezarían: “Para ser hay que ser percibido o si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido el árbol?”.
“Idealismo subjetivo” es lo que percibo alrededor del fútbol, o al menos en dos de sus protagonistas. El jugador, quien es el ángel o demonio que le gana a la vida persiguiendo una pelota, y el hincha, cruzado dominical en misión de fe. Continuar leyendo
Con cerca de 30 mil boletas vendidas para el partido del próximo domingo entre Nacional y el Junior de Barranquilla, se calienta el ambiente de la tercera fecha del torneo colombiano.
Con un buen desempeño en general durante las dos fechas anteriores el equipo dirigido por Ramón Cabrero va en busca de la primera victoria en el campeonato. La primera salida en Medellín y el empate en Calí nos tiene ilusionados con un fútbol diferente al que nos estaba acostumbrando Nacional.
En Nacional las cosas no mejoran mucho. Después de la contratación del técnico argentino Ramón Cabrero todo parece seguir igual, aunque con un poco de mejor ambiente, altamente cargado de ingenuidad.
Por: El Pole
Hace tan solo un mes los jugadores verdes eran calificados por toda la hinchada y gran parte de la prensa como unos vagos, indisciplinados, mercenarios, cáncer, etc. Eran acusados de sacar a cada técnico que llegaba y que no les daba las libertades que ellos exigían, por ejemplo no entrenar a doble jornada sino solo en las mañanas, solo dos horas, y tener las tardes completamente libres.
Se hablaba de un sindicato, de que defendían intereses externos al club, o de que simplemente no jugaban porque ya no querían estar más en el equipo.