Por: Andrés Felipe Salgado Céspedes
Aprendiz Área de Comunicaciones y Relaciones Públicas EL COLOMBIANO
Una bibliotecaria de corazón cuenta por qué la biblioteca es un espacio fecundo en el que nace el amor por la lectura, y la mente aprende y sueña por medio de los libros, las revistas… y el periódico.
Prensa Escuela invitó a María Clemencia Venegas Fonseca, quien es asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento” liderado por los ministerios de Educación y Cultura de Colombia, a dictar un taller para bibliotecarios sobre el reconocimiento del periódico como un recurso para diseñar estrategias de promoción de lectura y escritura.

Gloria Bermúdez, directora de la Corporación Rural Laboratorio del Espíritu; Javier Naranjo, escritor; y María Clemencia Venegas Fonseca, asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento”.
El encuentro se realizó el 10 de abril en las instalaciones de EL COLOMBIANO en Envigado, departamento de Antioquia, y contó con la participación de 31 personas, quienes debatieron acerca de cómo puede hacerse la biblioteca escolar un espacio más abierto al aprendizaje significativo y la creatividad.
Conversamos con María Clemencia sobre Prensa Escuela, la labor de los bibliotecarios y la pasión por la lectura.
¿Cómo ve el programa Prensa Escuela en Colombia, 20 años después de su instauración?
“Yo trabajaba en el Ministerio de Educación en 1993 cuando se instauró el programa en Colombia para acercar los estudiantes a la prensa.
La intención siempre fue ofrecerles materiales que sirvieran como soporte de texto, datos e imágenes para que fueran abordados en el proceso escolar por ellos y los docentes.
20 años más tarde es una dicha ver que Prensa Escuela sobrevive -lo que muchas veces no ocurre con los proyectos en el país-, que hay personas trabajando con los estudiantes y los maestros, y que se ofrecen recursos modernos y actualizados”.
¿Qué percepción le dejó Prensa Escuela EL COLOMBIANO?
“Me pareció maravilloso conocer y reconocer todo lo que EL COLOMBIANO ha hecho para ofrecer más material de trabajo a las personas: los insertos, las separatas y las demás implementaciones por su renovación.
La prensa es esencial para que los jóvenes ejerzan su ciudadanía y, como bibliotecaria que la ha usado para fomentar la lectura, pienso que esta permite desarrollar excelentes procesos de aprendizaje.
Ahora que soy funcionaria me doy cuenta que desaprovechamos el acceso a textos y a otros soportes porque no nos acercamos más a iniciativas como Prensa Escuela. Después de ver la experiencia de EL COLOMBIANO me llené de ideas y proyectos; hay que aprender de ella y compartirla”.
¿En qué está en este momento el Plan Nacional de Lectura y Escritura?
“Este plan es ejecutado por el Ministerio de Cultura y el de Educación. En este momento se está dando acceso a los niños a material de lectura y se están entregando colecciones que siembren bibliotecas, que formen a mediadores, padres de familia, docentes y otros estudiantes para que estos ayuden a educar a los demás.
Se ha llegado a 6.900 instituciones educativas y se creía que iban a ser 4.300, todo porque también se han vinculado empresas privadas y otras organizaciones. Nunca se había hecho una donación de ese tipo que busca sembrar iniciativas”.
¿Qué concluye de los encuentros de capacitación con bibliotecarios y docentes?
“Los bibliotecarios debemos unirnos con los docentes. No basta con que una biblioteca haga actividades por sí sola sino que, por ejemplo, un programa como Prensa Escuela debe tratar de conectarse siempre con los contenidos de los cursos y los currículos escolares. El periódico puede aportar mucho a ese proceso y fortalecer esa articulación.
Se deben diseñar actividades para llegar a los estudiantes en las que se relacionen campos como la literatura y el periodismo… es importante que los bibliotecarios y los docentes tengan mucha curiosidad y mucho deseo de saber”.
¿Qué es lo más importante para un bibliotecario que desee emprender o fortalecer el trabajo de fomento de la lectura y la escritura?
“Lo más importante es conocer sus libros y sus estudiantes. Tiene que leer y también conocer otras bibliotecas; el primero que tiene que vencer la reticencia a la lectura es el bibliotecario, no el niño ni el joven. Tiene también que desescolarizar las actividades porque, en la medida en que no se califiquen los ejercicios, la biblioteca será un espacio feliz.
Si el bibliotecario lee textos en voz alta amenos y entretenidos atraerá a quienes no sienten amor por la lectura, pero si insiste en leer los cánones de la literatura los va a aburrir más. Uno mismo tiene que hacerse lector y a uno no le evalúan la felicidad de leer”.
Sobre María Clemencia
María Clemencia es licenciada en Ciencias de la Universidad de Salford (Inglaterra), con una maestría en Educación de Wheelock College (Estados Unidos) y otros estudios. Fue durante 18 años bibliotecaria escolar y ha trabajado más de 13 años con el Ministerio de Educación de Colombia en diversos proyectos sobre lectura, materiales educativos y bibliotecas escolares.
Ha escrito libros como “Promoción de la lectura en la biblioteca escolar”, “Manual de campañas de lectura en América Latina”, “El texto escolar”, entre otros.
María Clemencia en seis
Una película: “Chicago” (2002) o “Love actually” (2003).
Una canción: Periódico de ayer de Héctor Lavoe.
Un libro: El país de la canela de William Ospina.
Un medio de comunicación: Revista Arcadia.
Un escritor: Paul Auster.
Un plan: tomar cerveza con los amigos y conversar.