Se ha vuelto lugar común decir que Estados Unidos está en proceso de decadencia como potencia económica mundial y que China será el próximo rey. No sería extraño, pues, antes fue Inglaterra la potencia y previamente lo había sido el Reino de España.
Los cambios silenciosos que vive el mundo desde las últimas décadas parece que empiezan a hacerse notorios. La consolidación económica de los tigres asiáticos, el fortalecimiento de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), el cada vez más evidente éxito de China y la consolidación mundial de ciertas empresas de Chile, Suráfrica, México y Argentina, dan una idea de que algo está pasando en el ajedrez geo-económico mundial: del Sur están emergiendo las nuevas potencias de la economía mundial.
Veamos con datos esta nueva realidad: Según la Dirección de Estadísticas del FMI, las exportaciones desde países industrializados hacia los mercados emergentes se incrementaron en un 376% durante el período 1985- 2005. Esto da una idea no sólo del hecho que los tigres asiáticos y los BRIC están produciendo y exportando hacia el resto del mundo sino que, ellos mismos, fruto de su contundente éxito, se están convirtiendo en mercados muy atractivos para los productores del resto del mundo.
Según Goldman Sachs, citado por Antoine Van Agtmael en su libro El siglo de los mercados emergentes, los BRIC (ver gráfico) tendrán, para el año 2040, un PIB superior al del G-7. Incluso, para el 2030, quince países emergentes ya habrán superado al este club de las siete potencias mundiales.

La explicación es relativamente sencilla. En la actualidad el mundo desarrollado (Europa Occidental, Norteamérica, Australia y Japón) tiene 15% de la población global pero, en cambio, es propietario de casi el 75% del PIB mundial. Sin embargo, en las últimas décadas, China e India, los países más densamente poblados del mundo (aproximadamente 35% de la población mundial) están creciendo sus economías a tasas cercanas al 10%., lo que se traduce en aumento de sus exportaciones hacia el resto del mundo, especialmente Europa, Norteamérica y Japón, lo que se traduce en un crecimiento de su riqueza y, por lo tanto, en un aumento de la capacidad adquisitiva de su población.
En otras palabras, con las maravillosas tasas de crecimiento de China y la India, la acelerada expansión económica de los tigres asiáticos y Chile, el repunte de Brasil (que tal vez crecerá más de 7% este año) y los excelentes precios de los combustibles (que benefician a Rusia, México y Nigeria), los países emergentes (ver mapa) se convertirán en los mercados más importantes de la economía mundial en las próximas décadas.

Solamente imaginemos al 85% de la población mundial (países emergentes) teniendo un sostenido crecimiento de su ingreso per-cápita. He allí los compradores del futuro…cercano.