
Foto de Henry Agudelo, reportero gráfico de El Colombiano
Hola Galileanos!!
La noche del domingo 6 de noviembre volvió a jugarle una mala pasada a centenares de personas que creyeron, y casi juraron, estar viendo la presencia de un OVNI sobre sus cabezas. Este fenómeno carece de novedad porque ya en otras ocasiones hemos salido a la calle, a mirar hacia las nubes, buscando identificar ese objeto extraño que nos invadirá y causará grandes transformaciones.
Nada más alejado de la realidad. Esta vez, como muchas otras, se trató de una cometa bellamente decorada con luces de colores, fáciles de conseguir en el comercio, y que funcionan con baterías comunes. Se de los talentos de varios cometeros que disfrutan de usar sus juguetes en las noches, y aunque no tenía información de que ya se confeccionaran estos juguetes con accesorios lumínicos, no deja de ser gracioso que se haya despertado tanta imaginación en torno al hecho de observar unas luces inmóviles en el cielo de Medellín.
¿Y entonces?
No hay que alarmarse. Muchas veces ha ocurrido que algunas personas confunden las luces de una ambulancia, las señales de los helicópteros o algún reflector de discoteca con presencias extraterrestres. Pasa en todo el mundo con suma frecuencia, y no es de extrañar que Medellín también tenga historias para contar en este sentido. Frescos, tranquilos y nada de nervios, que seguramente aún falta mucho para la versión actualizada de Space Invaders.
Nos hicieron la primera inocentada de fin de año!!