Así de fácil es divertirse con los niños en casa
Periodista de la unidad de Revistas de El Colombiano.
Piense en su canción favorita, búsquela en su plataforma de preferencia y cántela como siempre lo hace, pero esta vez invite a sus hijos.
Compartir la música con los niños sirve para fortalecer en ellos la expresión de sus emociones e ideas, también se convierte en un espacio para que los papás descansen del trabajo, dejen a un lado el estrés provocado por estos días de incertidumbre y conozcan mejor a sus hijos.
“Pasar tiempo con ellos es la mejor forma de saber qué piensan, cómo se comportan, qué les gusta. Antes muchos niños veían muy poco a sus papás, ahora están todo el tiempo en casa y aun así es complejo crear los espacios de interacción”, explica el psicólogo, Jairo Estupiñán.
Agrega que sacar el tiempo para compartir con los hijos es clave, “no podemos dejarle toda la responsabilidad a la nana tablet o la nana celular”. Por eso, implementar actividades para realizar en familia debería estar en la lista de prioridades de cada papá. “Así como es importante el trabajo para nosotros, lo es el juego para los niños. Si les enseñamos a sacar tiempo para sus tareas y juegos y ven que hacemos lo mismo, aprenderán a través del ejemplo”, complementa Estupiñán.
Agregar a la agenda
Los menores volverán eventualmente a sus actividades tradicionales, y para hacerlo sin afectar su desempeño necesitan rutinas establecidas: hora de levantarse, de dormir, de comer, de cepillarse los dientes, de hacer tareas, de jugar. “Las rutinas fijas son importantes porque generan seguridad en los niños; ellos pueden sentir temor y cuando se establecen horarios ven que la vida sigue, perciben que no hay grandes alteraciones”, explica el pediatra y docente Felipe Andrés Palacio.
Dentro de la rutina deben incluirse actividades familiares. Las que están basadas en el juego son claves para el desarrollo físico y psicosocial, explica el pediatra, mientras que otras como cantar, hacer juegos de roles o cocinar impulsan el desarrollo cognitivo, afectivo y motriz.
El experto añade que los momentos dedicados al ocio también deben contemplarse. “Los padres piensan que los niños deben estar ocupados todo el tiempo y no le dan importancia al ocio, a no querer hacer nada”. Unos minutos al día le ayudan al cerebro a descansar, a mirar las cosas con otra perspectiva, activar la curiosidad y el pensamiento.