Las preguntas que me hago
En mi juventud había un libro que se llamaba El libro de los por qué. En él se encontraban muchas respuestas a las dudas que teníamos sobre temas de tecnología, de física, de historia, en fin, nos resolvía casi todas las dudas que ahora se consultan en internet.
Hoy se me ocurren muchas dudas que no me las resolverá ninguno de esos modernos sistemas, serán las personas involucradas las que las podrán explicar.
El tema de actualidad, el secuestro del general Rubén Alzate, del cabo Rodríguez y de la abogada Gloria Urrego todavía me deja muchas dudas y por eso mis preguntas.
Aprovecho para manifestar mi admiración por el general Alzate. Por su entereza para reconocer su error o su profesionalismo, su amor a la patria y a la jerarquía si fue que quiso proteger a quien le dio la orden de encontrarse con unos guerrilleros que no conocen lo que es la palabra empeñada. Recordemos a Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri que aceptaron ir donde el Paisa para dialogar. Les mintieron, los secuestraron y los asesinaron a mansalva.
Entonces: ¿por qué se presentó el general con sus acompañantes en la plaza donde los esperaban cuatro guerrilleros armados? ¿Quién avisó a la guerrilla para que lo esperaran en la plaza del poblado chocoano?
Fueron por su propia iniciativa, como lo dijo el general, o ¿fue una orden de un superior o superiorísimo?
¿Con quién viajó de La Habana el guerrillero Pastor Alape a Colombia? Y del aeropuerto donde llegó ¿quién lo transportó al Chocó?
¿Quién invitó al canal de televisión del mejor amigo de Juanpa (como le gusta que le digamos) Telesur? ¿Quién facilitó las imágenes de Alape para la publicidad? ¿Por qué no invitaron al periodismo colombiano y prefirieron a la cadena venezolana tan amiga de los guerrilleros asesinos? ¿Quién programó ese show mediático?
La organización humanitaria, la Cruz Roja, tan querida por todo el mundo ¿por qué se prestó para todo esto?
Según las Farc, no es el Gobierno Nacional quien debe decidir cuándo se pueden reanudar los diálogos. ¿Ese será uno de los sapos que se va a tragar Juanpa (como le gusta que le digamos)?
Ahora dice alias Iván Márquez: “Es hora del cese bilateral del fuego, del armisticio, para que ningún suceso bélico en los campos de combate sirva para justificar la interrupción de una tarea tan hermosa y tan histórica, como es la de acordar la paz para una nación que anhela ese destino”. ¿Será que nos ven ya tan débiles que, con la presión del secuestro del general Alzate, el Gobierno débil y entreguista va a ceder hasta aniquilar a nuestras gloriosas Fuerzas Armadas?
Los colombianos no nos podemos equivocar otra vez. Nos equivocamos en las elecciones del 2010, se equivocaron los que prefirieron la mermelada a la patria en el 2014 y ahora no podemos caer en una nueva trampa. Esta vez sería la entrega de la patria a quienes le han hecho los mayores daños a ella. A quienes la han asesinado, a quienes han envenado a la juventud del mundo con el negocio de la droga, a quienes secuestran a los niños para que sirvan de carne de cañón y muchos delitos más.
¡Ahora a marchar el 13 de diciembre!.