Las mentiras del ejecutivo
He hablado de la gravedad de la situación colombiana y de cualquier país cuando se corrompen los tres poderes. Nadie le ve futuro, no lo tiene, no se puede confiar en ese futuro cuando se ha llegado al borde del abismo. Esa es la Colombia de Juanpa (como le gusta que le digamos).
Además de la caótica situación económica, de la caída en las exportaciones, de la crisis del comercio, del aumento de los cultivos ilícitos (no de uso ilícito como los llaman ahora), de los daños ecológicos por la minería ilegal, de una corrupción “como nunca antes”, de la entrega del país a los grupos subversivos, de los falsos testigos, de los presos políticos y de tantas cosas más, tenemos un gobierno mentiroso a nivel nacional y, sobre todo, internacional.
No es necesario repetir las mentiras en Colombia durante la campaña a la presidencia, esas mentiras son recordadas por todos, aún por los más enmermelados que las recuerdan en un silencio cómplice. Y no solo en la campaña, las sigue diciendo para tratar de engañar a los incautos que todavía creen en las bondades de este fatal gobierno, tanto que la revista Semana dice que vamos hacia lo que vive Venezuela, pero voltea la realidad y dice que no hacia el castro–chavismo sino hacia el autoritarismo. De todas maneras, reconoce que vamos muy mal.
Esta semana, cuando Juanpa (como le gusta que le digamos) llegó a Estados Unidos para seguir mintiendo en la ONU, dijo que el anterior gobierno no creía en el cambio climático y suprimió el ministerio del Medio Ambiente. No tuvo la honradez, no la conoce, de decir que se fusionó ese ministerio con el de Vivienda, el del Interior con el de Justicia, además de otros para disminuir la burocracia y evitar el despilfarro tan de moda en este desgobierno.
En España funcionaba el Ministerio de Obras Públicas y de Medio Ambiente, no sé si todavía es así, pero era algo que tenía toda la lógica. Se planea una obra y, en forma paralela, se hacen los estudios ambientales con todo el conocimiento de los técnicos. No se crea una competencia, como ocurre aquí y más bien se agiliza el desarrollo de la obra. Tampoco se consulta a una comunidad que carece de los conocimientos técnicos.
Aquí el Ministerio del Medio Ambiente paraliza las carreteras, los túneles, las centrales de energía, la explotación del petróleo, la minería legal y todo aquello que signifique desarrollo. Nunca he oído de trabajos de reforestación por parte de ese ministerio, tampoco la protección de los ríos para evitar el derrumbamiento de las orillas. Sirve para entorpecer. Por esa razón es mejor unificado con otro para agilidad de las obras. Por eso el presidente Uribe lo hizo y, además, para evitar el derroche tan de moda ahora con Juanpa (como le gusta que le digamos).
En la Asamblea de la ONU habló de las maravillas de la paz que ¿consiguió? Con la entrega de Colombia a la subversión. Habló de la corresponsabilidad de los países en el tema de las drogas, pero no mencionó que la producción en Colombia se ha quintuplicado durante sus dos períodos.