Fundación Natura
Tal como lo dice su hoja de vida, en 1984, un grupo de colombianos conscientes de la importancia de la biodiversidad para el crecimiento del país y que trabajaban por la protección ambiental de nuestros territorios, constituyeron una organización sin ánimo de lucro, con la misión de conservar, usar y manejar la biodiversidad para generar beneficio social, económico y ambiental, en el marco de un desarrollo más humano y más sostenible, con servicios de abastecimiento de comida, agua, medicinas y maderas; con servicios de regulación como el clima, enfermedades infecciosas, o la misma calidad del agua, y con servicios culturales para la recreación, la estética y el desarrollo espiritual. Esa Fundación se llamó Natura, ese gran referente nacional, que muy pronto cumplirá sus primeros 35.
El trabajo de la Fundación ha sido muy relevante para el país, especialmente en la elaboración de estudios profundos para la creación y conservación de áreas silvestres protegidas. Desde el parque nacional de Utría, en la costa norte del Pacífico colombiano, pasando por la reserva biológica Carpanta en Cundinamarca, el santuario de fauna y flora Guanentá–Alto río Fonce en Santander, la reserva biológica Cachalú y la reserva biológica Encenillo. Natura sabe que actualmente tenemos 42 millones de hectáreas en áreas continentales protegidas y 12.8 millones de hectáreas en áreas marinas protegidas, que debemos monitorear, restaurar y conservar.
También la organización ha desarrollado programas de conservación en los parques nacionales Chingaza en Cundinamarca, La Paya en el Putumayo, y Cahuinarí en la Amazonia. En los últimos tiempos la Fundación ha enriquecido su enfoque de conservación a través de la incorporación y desarrollo de conceptos esenciales y estrategias innovadoras, porque sencillamente después de Brasil, el país con la mayor riqueza de especies por kilómetro cuadrado es Colombia, donde se concentran sólo en la región Andina cerca de 10.000 especies, 6.800 en la región Amazónica, 7.500 en la Pacífica, 3.429 en el Caribe, 2.200 en la Orinoquia y 824 en la región insular. Porque es el primer país en diversidad de aves y orquídeas. Segundo en diversidad de plantas, anfibios, peces dulce-acuícolas y mariposas; tercero en diversidad de reptiles y palmas y cuarto en mamíferos.
La Fundación sabe muy bien que los páramos que son la fuente del 70 % del agua dulce en Colombia, regulan el ciclo hidrológico, almacenan carbono atmosférico y son corredores biológicos para una gran cantidad de especies de flora y fauna, con el 44.25 % de los páramos sudamericanos. Por eso allí, en esos lugares trabaja Natura. Sabe que todavía en el 53 % del país está cubierto de bosques tropicales naturales y que 2 millones de hectáreas son designadas como humedales Ramsar para conservar.
La participación incluyente ha sido su gran bandera. La Fundación cree que a través de ella, las comunidades y sociedades deberán acceder a mayores niveles de bienestar para sus pobladores y habitantes, alcanzando una sociedad organizada que respeta la diversidad, la pluralidad y la multiplicidad, tal como lo hace organizando anualmente el escenario de participación ambiental más grande de Colombia, como lo es la Carrera Verde, en Bogotá y Medellín; sencillamente, porque somos pluriculturales y multilingües, con población blanca, mestiza, etnias indígenas, grupos diferenciados de población afrocolombiana y pueblo ROM o gitano.
Pero Natura deberá existir otros 35 porque el crecimiento económico en Colombia se está desarrollando con ineficiencias en el uso de los insumos para la producción y niveles bajos de productividad sobre recursos estratégicos, como el suelo, el agua y la electricidad, lo que resta competitividad a la economía nacional. Porque la tasa actual de deforestación de bosques naturales llegó a la peor de su historia con 220 mil hectáreas / año y porque cerca del 50 % del país está en estado de erosión, con 45.377.070 hectáreas degradadas.
Por todo esto y por muchas cosas más, queremos darle las gracias a la Fundación Natura. Felicitar a sus fundadores, su consejo directivo, sus funcionarios y contratistas, a sus aliados, y en especial, a su directora de tantos años de lucha y entrega, Elsa Matilde Escobar. ¡Enhorabuena!.