Columnistas

¿Fue una trampa?

16 de septiembre de 2017

Aprovechando el anuncio del gobierno nacional de que se está negociando el sometimiento a la justicia del Clan del Golfo, la senadora Paola Holguín radicó en el Congreso un proyecto de ley que tenía guardado en el cajón. Lo sacó a la hora que era.

De hecho, el proyecto de ley es hoy un paso más que necesario y oportuno si el país quiere consolidar, y hacer realidad el posacuerdo, y llegar de verdad al fin del conflicto armado.

Ahora, lo curioso es que el texto que la senadora Holguín radicó, es el mismo proyecto de ley que fue elaborado por un equipo de expertos y técnicos en la secretaría de seguridad bajo el liderazgo de Gustavo Villegas. La misma senadora asistió a unas reuniones del equipo del cual hizo parte también el exmagistrado y consultor de justicia transicional Juan Carlos Arias Duque, y de las cuales estaba enterado también el asesor del Fiscal General Mario Gómez.

De esta manera, quedan aún más en entredicho las verdaderas intenciones de la Fiscalía con respeto a la detención de Gustavo Villegas, lo que además se basa exclusivamente en las declaraciones de Julio Perdomo, desmovilizado del Cacique Nutibara, acusado de asociación para delinquir agravada, y de Mara Toro, jefe política y encargada de las finanzas de la banda La Terraza. A estas alturas, uno necesariamente se tiene que preguntar: ¿desde cuándo, por qué, y a cambio de qué Perdomo y Toro estaban colaborando con la entonces directora Seccional de la Fiscalía de Medellín Claudia Carrasquilla y el fiscal Andrés Cabreras?

Por todo esto, se refuerza la teoría de que, como lo dijo en estos días el director de Corpades, Luis Fernando Quijano, el exsecretario fue víctima de una trampa de la Fiscalía. De eso eventualmente ya tendrán que responder, cuando sea oportuno, no solamente la misma Carrasquilla y el fiscal Cabreras, sino también el mismo Fiscal General Néstor Humberto Martínez y el ministro de Justicia Enrique Gil Botero.

De hecho, dado que asumió el liderazgo del tema en el Congreso, sería oportuno que la senadora Paola Holguín promoviera un debate sobre la detención de Gustavo Villegas y el contexto en el cual se dio. El control político sobre el tema es hoy un imperativo.

Hay mucho que esclarecer. De hecho, ¿no les parece curioso y demasiado kafkiano que el gobierno nacional durante los últimos dos años haya adelantado secretamente una propuesta de sometimiento con el Clan del Golfo? ¿Qué en esta misma propuesta hayan jugado un papel activo el vicepresidente, el senador Iván Cepeda y Piedad Córdoba? ¿Que el gobierno niegue la existencia de un ofrecimiento similar por parte de la Oficina y de la Terraza, cuando hasta representes de la Iglesia Católica estaban facilitando esto?

Es decir, ¿no les parece curioso que en medio de todo esto él único detrás de las rejas sea Villegas, quien, comparado con el activismo de los nombrados arriba, fue quizás el que menos le echó mano al tema, más allá de recibir unas entregas voluntarias y promover un proyecto de ley?