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ENERGÍA DE HIDROITUANGO QUEDARÍA ATRAPADA

23 de febrero de 2017

Hidroituango, el proyecto hidroeléctrico más grande del país, que se construye en Antioquia, que tendrá una capacidad instalada de 2.400 megavatios (MW), luego de superar un sinnúmero de dificultades, hoy se encuentra en un atolladero que le impediría a futuro liberar toda la energía que generará.

La megaobra no se detiene, pues sus obras civiles y el montaje de los equipos electromecánicos avanzan al ritmo esperado. Igualmente, el cronograma del proyecto indica que la primera unidad iniciará la operación comercial en noviembre de 2018 y la cuarta unidad en agosto de 2019. Es decir, que para esa fecha el Sistema Interconectado Nacional podrá disponer de los primeros 1.200 MW que corresponden a la primera etapa del proyecto. Hasta ahí, todo bien, y bastante prometedor. Sin embargo, a Hidroituango le resultó un escollo de palabras mayores. La Agencia Nacional de Licencias Ambientales debe otorgar la licencia ambiental para la transmisión de esta energía al Sistema Interconectado Nacional, antes del 18 de abril de 2017, lo que parece estar en veremos.

De no darse esta licencia a tiempo, se pondrá en grave riesgo el cumplimiento del plazo para la entrega de la línea de conexión del proyecto y, peor aún, la energía de Hidroituango quedaría atrapada, pues no podría ser evacuada ni comercializada, con las consecuencias que esto significaría.

Razón por la cual los esfuerzos económicos, humanos y logísticos que implica tener disponible la planta generadora para esas fechas serían inútiles, de no contar con las líneas de transmisión que llevarían la energía a todo el territorio colombiano, serían en vano.

En contexto, las obras de transmisión y transformación requeridas para evacuar la energía de Hidroituango fueron adjudicadas por la UPME a Intercolombia (filial de ISA) en febrero de 2015. Dentro del alcance de este proyecto, además de la construcción de dos nuevas subestaciones y ampliación de cuatro subestaciones existentes, está la construcción de cuatro líneas de transmisión de 500 kilovoltios.

La fecha prevista para la puesta en servicio de todas las obras de transmisión es el 31 de agosto de 2018; es decir, tres meses antes de la entrada en operación de la primera unidad de generación del proyecto hidroeléctrico. La normatividad eléctrica en Colombia, en cabeza de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), exige que, tres meses antes de la energización, estas deben estar debidamente probadas, de acuerdo con los protocolos definidos para la puesta en servicio de la línea de transmisión.

De no darse lo anterior, se incurriría en el grave riesgo de incumplir con las Obligaciones de Energía Firme asignadas a Hidroituango y la central no recibiría los ingresos por venta de energía, cuya fecha máxima es el 30 de noviembre de 2019.

Esta megaobra participará aproximadamente con el 12 % del suministro de energía al Sistema Interconectado Nacional, que de no contarse con ella, el país correría un alto riesgo de racionamiento en los periodos que coincidan con un fenómeno de El Niño.