Columnistas

El ultimo testamento de Benedicto XVI

27 de diciembre de 2016

¿Cómo transcurren sus días en el monasterio Mater Ecclesiae? ¿qué lo llevó a tomar la difícil decisión de renunciar al pontificado? Estas y otras preguntas responde el Papa emérito Benedicto XVI en el libro “Últimas conversaciones”, recientemente publicado. Se trata de una entrevista concedida al periodista alemán Peter Seewald, autor de los libros – entrevistas Sal de la Tierra (1996) y Dios y el Mundo (2002) al entonces cardenal Ratzinger y del libro Luz del Mundo (2010), fruto de una entrevista que le hizo cuando era Papa en ejercicio.

Sentado en la serenidad de su nuevo hogar, sin las prisas por las múltiples tareas que tenía que desempeñar durante sus años como pontífice, Benedicto XVI empieza prácticamente por el final: su vida actual en la que se dedica a la oración, el estudio y a recibir visitas de sus amigos que llegan de diferentes partes del mundo a dialogar con él.

El Papa emérito cuenta cómo en su mente y su corazón se fue gestando la idea de dejar el pontificado, pese a que hace más de cinco siglos no ocurría algo semejante en la historia de la Iglesia. Una decisión difícil pero hecha con la conciencia plena de que Dios le pedía retirarse y dejar esta tarea a una persona más joven y vital. La humildad, el realismo y la unión íntima con Dios fueron los elementos que lo llevaron a tomar una decisión histórica, sabia por un lado y difícil por otro. Los casi ocho años de su pontificado fueron guiados por las primeras palabras que dio el ser elegido Papa, en las que dijo que él solo era “un simple y humilde trabajador de la viña del Señor”.

La entrevista tiene también un tono biográfico en el que Benedicto XVI habla de la familia Ratzinger: sus padres, la relación personal con sus dos hermanos María y Georg, el entorno en el que creció en el seno de una familia humilde, el vivir en la convulsionada Alemania de la II Guerra Mundial y sus años de estudio. Cuenta también algunos detalles del Concilio Vaticano II, reunión a en la que participó como perito siendo un joven sacerdote y atestiguando este momento decisivo para la historia de la Iglesia, en el que se impulsaron nuevos métodos y expresiones para transmitir la Palabra de Dios, la misma ayer, hoy y siempre.

También se refiere a su predecesor San Juan Pablo II con quien trabajó desde 1981 hasta 2005 y con quien estableció una bella amistad. Admira de él su vitalidad, la constante presencia de Dios en la que vivía, y a cómo ambas personalidades (Juan Pablo II más sociable, Benedicto XVI más tímido) podían complementarse y entenderse tan bien.

Asimismo comparte su reacción y sus sentimientos aquel 19 de abril de 2005 cuando fue elegido Papa. También deja ver algunas reflexiones, aspectos y dificultades de su pontificado.

Del Papa Francisco destaca su vitalidad, alegría y su celo misionero en el que siempre quiere salir a las periferias y acercar a los más alejados a la Iglesia.

Aunque suena un poco duro el título en inglés “The Last Testament” (El último testamento), este libro recoge las palabras de un hombre sabio que ha tenido que enfrentar muchos retos en su vida y que, ya en la recta final, nos deja el testamento de sus reflexiones llenas de sabiduría, experiencias y buenos consejos.