EL TREN MULTIPROPÓSITO ESPERA A EPM
En junio del 2016 se constituyó la Sociedad Promotora del Ferrocarril de Antioquia con la participación de la Gobernación de Antioquia, el IDEA, el Metro de Medellín y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Además, se invitó a EPM para que fuera socio, pero en ese momento argumentó que, por restricciones de objeto social, no podía hacer parte de la misma.
Precisamente, el tren multipropósito transformará el entorno toda vez que en su primera fase pretende operar a lo largo de 84 kilómetros de longitud, entre Amagá y Barbosa, lo cual beneficiará a Empresas Varias de Medellín, filial del grupo EPM, encargada del aseo de la ciudad.
Por tanto, el tren multipropósito no solo servirá para movilizar carga y pasajeros, sino también para transportar los residuos sólidos que genera la ciudad, desde una estación de transferencia a su disposición final en el relleno sanitario La Pradera, en Barbosa.
Cargar esta cantidad de basura, hoy no solo afecta el medio ambiente y la infraestructura vial, sino que además es muy costoso e ineficiente para la entidad, porque el volumen de residuos sólidos movilizado en el Valle de Aburrá por los camiones recolectores se acerca a las tres mil toneladas por día.
Es trascendental, entonces, que EPM sea un gran aliado de la Sociedad Promotora del Ferrocarril de Antioquia. Si el objeto social de la entidad le permitió en noviembre de 2015 al Grupo EPM participar con la Alcaldía de Medellín, el Metro, e ISA, en la constitución de la Sociedad Parques del Río Medellín, que se encargaría de continuar la ejecución, operación, sostenimiento y administración de dicho proyecto. Ahora, con mayor razón, y para beneficio de toda una comunidad, y en especial de su filial Empresas Varias de Medellín, la Entidad debería hacer parte de este ambicioso proyecto paisa.
Por estas y muchas otras razones, lo único que se pide es que los excedentes del Grupo EPM se inviertan tal como lo han hecho siempre, respetando el rigor jurídico y técnico contemplado en el objeto social previsto en sus estatutos, y además sirvan para mejorar la calidad de vida de toda una población asentada en el Área Metropolitana. Si de esta forma, sus utilidades se destinan adecuadamente en el desarrollo de programas integrales, como el transporte de las basuras, de manera responsable con el medio ambiente, a través de un tren de cercanías, como el que se proyecta, iríamos en la dirección correcta.
EPM seguiría entonces cumpliendo con su misión, al entregar día a día servicios públicos eficientes y accesibles, con una gran legitimidad institucional, que procura con sus acciones el desarrollo sostenible, dando así, estricto cumplimiento al espíritu de quienes la pensaron, como una institución estatal seria y transparente al servicio de la gente, y ese es un norte que nunca se debe perder.
*Ex gerente general EPM