Columnistas

EL SUROESTE, AL OTRO LADO DEL DERRUMBE

27 de septiembre de 2018

A pesar de la promesa de que algún día tendrán una supercarretera, los habitantes del Suroeste antioqueño la piensan dos veces antes de viajar a Medellín, por la incertidumbre que genera el eterno problema en el sector de La Huesera, en jurisdicción de Amagá.

La llamada Troncal del Café, que conecta al departamento de Antioquia con el sur del país y Chocó, tiene un derrumbe que se presenta desde hace cerca de 30 años, por el grave problema de inestabilidad geológica de la zona y la filtración permanente de aguas en la parte alta de la montaña. Este tramo se ha convertido en una verdadera trocha, similar a ciertas vías terciarias que comunican a algunos municipios con nuestros corregimientos y veredas.

Mientras se hace realidad la promesa de las megaobras viales con túneles, puentes y viaductos, no podemos seguir sosteniendo las carreteras actuales con paños de agua tibia, simplemente despejando los derrumbes en los puntos críticos y tapando con obras de mantenimiento superficial los huecos que deja el desgaste del pavimento.

Es urgente pensar en grande, y que el gobierno nacional lidere una solución a esta problemática de La Huesera y de otros sitios inestables, de alto riesgo, sobre la troncal al Suroeste.

Desde hace varios años, muchos tramos de este corredor vial presentan graves problemas de inestabilidad y deslizamientos, debido a la deforestación de la montaña, los cultivos inadecuados, el mal uso de las aguas servidas y, en especial, a la explotación de canteras que existen a lo largo de la carretera, sin que las autoridades tomen medidas definitivas sobre el tema.

Las pérdidas económicas para los transportadores, el comercio y el turismo de los municipios afectados son incalculables. Además, porque el problema afecta, incluso, al departamento de Chocó, ya que esta vía comunica a Quibdó con Medellín; además, porque los vehículos se ven obligados durante muchas épocas del año a dar la vuelta por una vía secundaria, también con graves problemas de hundimientos, como es el trayecto Camilo C – El Cinco – Venecia para lograr llegar al corregimiento de Bolombolo.

Por eso las intervenciones anunciadas para estabilizar el talud de la montaña y evitar así los deslizamientos, se deben ejecutar lo más rápido posible y no se puede permitir que llegue el invierno y la situación se agrave, convirtiendo nuevamente este tramo en un verdadero calvario.

Sabemos que el trancón va para largo y el Instituto Nacional de Vías, durante todos estos años, ha sido indiferente ante esta problemática, ya no lo hizo, y es a Antioquia a la que le duele este aislamiento, este perjuicio que ha incomunicado a muchos municipios de esta importante región cafetera. Actuemos rápido, para que pronto estemos al otro lado del derrumbe.

* Ex secretario de Infraestructura de Antioquia.