Columnistas

A LAS AUDIENCIAS, MUCHAS GRACIAS

Defensor de las audiencias de El Colombiano.

03 de abril de 2017

Esta es mi última columna como Defensor de las Audiencias de EL COLOMBIANO.

Quiero expresarles a todos los lectores del periódico mi gratitud por el apoyo que me ofrecieron como un oidor de sus inquietudes.

Durante el año 2016 recibí 2.364 comentarios y críticas. Todos fueron dirigidos a los editores y macroeditores en la Sala de Redacción y a la directora del periódico. De igual manera lo hice desde que asumí este compromiso.

Valoro la colaboración de quienes con asiduidad reportaron los errores y equivocaciones sobre los contenidos informativos o solicitaron aclaraciones, rectificaciones y explicaciones.

Percibí en los mensajes la intención de ayudar a mejorar la calidad de la información. Entiendo que una imprecisión o un error generan malestar y desconfianza, aunque esta visión no coincida con la del periodista.

Defendí la aspiración de los lectores de encontrar en el periódico la información veraz, plural, responsable y transparente a que tienen derecho como ciudadanos y miembros de una comunidad en la que el periódico es el vocero de sus intereses vitales.

La columna semanal buscó echarle luz a las críticas y cuestiones de los lectores con un énfasis pedagógico para estimular la participación de las audiencias y su formación crítica y, a la vez, alentar la autocrítica entre los periodistas.

Los ciudadanos se ven hoy confundidos por el bombardeo de noticias y de contenidos falsos. Los periódicos tienen en esta coyuntura, que asusta a muchos, la oportunidad de mantener con coraje y transparencia los valores y principios del periodismo. Las defensorías, como instrumentos de autorregulación profesional, contribuyen a esta causa.

Gracias a mis antecesores. A Jesús Vallejo Mejía, Javier Darío Restrepo, Juan Luis Mejía y Juan José García les correspondió abrir la ventana a los lectores para que sus voces se oyeran y fueran tenidas en cuenta en la sala de redacción.

Y gracias a las directoras de EL COLOMBIANO, Ana Mercedes Gómez Martínez y Martha Ortiz Gómez, por el voto de confianza. Siempre gocé de independencia y autonomía para ejercer esta compleja labor de mediador, que pudo dejar lectores insatisfechos y periodistas inconformes, quizás porque el papel de la defensoría es hablarle a la conciencia de unos y otros, sin intervenir directamente en las decisiones que se tomen en la sala de redacción y en otras instancias.

“El Defensor apunta a la consecución de dos objetivos indisolublemente unidos: el primero, el lograr la excelencia profesional; el segundo, el servir con eficiencia al ciudadano”. Estas palabras del periodista y profesor universitario Carlos Maciá Barber guiaron mi gestión. Invito a las audiencias a participar activamente con sus comentarios, críticas y aportes, con el objetivo de mejorar la calidad de la información que reciben.

Y a los periodistas, a buscar la verdad, más hoy cuando se predican posverdades y otras ideas afines que son una trampa para el periodismo, las audiencias y los ciudadanos. Mantener los principios, abrirle las puertas a la innovación, robustecer las relaciones con las audiencias, recibir los comentarios de ellas con humildad y alentar la autocrítica, son requisitos de credibilidad y periodismo de calidad.

A todos nos interesa. Es, además, la obligación de quienes tenemos como misión garantizar el derecho a la información.