Economía

La piratería frena el mercado ‘friki’ en Medellín

Quienes conocen el negocio afirman que más del 90% de los artículos vendidos no son genuinos. Aun así hay cuatro grandes tiendas que sobreviven.

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29 de mayo de 2022

Las series de anime que ocuparon las pantallas paisas entre 1980 y el 2000 fueron la cuota inicial para el mercado de coleccionistas que afloró años más tarde en Medellín.

Aunque en la ciudad no hay un censo que indique el número exacto de estos aficionados —conocidos como 'frikis'— los que saben del tema dicen que grandes eventos como la Comic Con, con sus cerca de 25.000 asistentes y una taquilla cercana a los $900 millones, pueden dar una pista de la cantidad de personas dispuestas a comprar mercancía relacionada con los personajes icónicos de esta cultura.

Los comerciantes 100% formales son escasos y explican que la piratería y el comercio electrónico son los principales desafíos para ellos. Sin embargo, han logrado mantenerse en pie gracias esos fanáticos que desembolsan hasta $2,5 millones por una figura original.

Julio Caballero, uno de los organizadores de la Comic Con Colombia, mencionó que, tras la primera convención celebrada en 2013, el encuentro ha reunido entre 120 y 140 vendedores, pero el 80% no son de la ciudad.

Pocas piezas genuinas

De acuerdo con Julio, en la capital antioqueña hay cuatro grandes tiendas dedicadas a la venta de artículos alusivos al anime y los cómics: Crow (Viva Envigado), DC Hobbies (Santafé), Blue Panther (La Gran Esquina) y Monster (Viva Envigado). Inclusive, hasta antes de la pandemia, él tenía su propio local, pero decidió cerrarlo por dificultades financieras.

Tal como lo detalló, en el mercado paisa genera mucha más atracción el anime que el cómic: “Tienen más fanaticada Dragon Ball, Naruto y One Piece y uno se da cuenta por los cosplay (representación de un personaje que hacen los fans a través de atuendos bien producidos) y porque se venden más las figuras del manga que las de las historietas”.

Sin embargo, anotó que la mayoría de los productos ‘friki’ no cuentan con licencia y eso representa una dificultad para quienes importan y distribuyen mercancía original.

Cesar Leguizamón, docente y director académico de la Comic Con, estuvo de acuerdo en que los productos no licenciados son una realidad y representan hasta el 95% de lo que se comercializa.

Sin embargo, desde su óptica, hay que tener en cuenta que una figura de US$25 puede ser una parte pequeña del salario para un trabajador en EE. UU., pero son más de $100.000 en Colombia. De ahí que una gran porción de los compradores opte por las piezas no oficiales.

“Podríamos comparar esto con la venta de los tenis en algunos comercios de la ciudad: te los venden como originales, pero en realidad son réplicas Triple A. Ese mismo modelo se lo llevaron para el lado de los coleccionistas. Entonces, una figura Bandai de Dragon Ball vale $150.000, pero si vas y la buscas pirata te vale $60.000 y a la gente la acostumbraron a esos productos más baratos”.

Los que venden originales

Daniel Campuzano es el dueño de las tiendas Crow y coincidió en que, además de los artículos piratas, los comercios electrónicos también son un jugador de peso.

De acuerdo con las fuentes consultadas para este texto, los coleccionistas prefieren comprar a través de Amazon o eBay porque encuentran mejores precios al evitar los intermediarios.

No obstante, Daniel cree que las tiendas físicas seguirán teniendo un espacio porque la experiencia de comprar en ellas tiene un toque especial.

“Este tema es de sentimientos, mucha gente solo llega a mirar y me da felicidad ver a un papá con su hijo alegrándose con los productos. Eso el Internet no lo logrará”, anotó el comerciante.

En este sentido, expresó que, muy probablemente, el público objetivo comprende que los locales manejan precios más altos debido a los costos que asumen en arriendos. Así mismo, destacó que Medellín es una buena plaza para este negocio y cree que siempre existirán compradores.

“Hay personas que se gastan $2 millones en una fiesta, pero los coleccionistas prefieren gastarse eso en figuras. Diciembre, por ejemplo, es un mes muy bueno. A veces llegan clientes que se llevan hasta $4 millones en productos, como si fuera un carro con mercado”, resaltó Campuzano.

En Crow, de acuerdo con sus cuentas, durante un día frío se pueden vender hasta 50 artículos, especialmente calcas, vasos y cojines con las imágenes de aquellos personajes célebres del anime o del universo Marvel y DC.

Los precios varían dependiendo de cada objeto: las láminas adhesivas son las más asequibles y tienen un costo de $3.000 por unidad, pero hay artículos de lujo como las figuras de Hot Toys, cuyo valor puede alcanzar hasta $2,5 millones y, a pesar de ese valor, hay coleccionistas dispuestos a pagar por tenerlas.

Desde su perspectiva, en la capital antioqueña el negocio tiene buenas oportunidades de crecimiento, especialmente porque la gente ya no siente pena al comprar objetos o prendas relacionadas con la cultura del anime y los cómics. De hecho, hay una marca originaria de la ciudad que ha logrado popularizar este tipo vestimenta.

La gran butic ‘friki’

Luis Guillermo Sosa, conocido en el círculo ‘geek’ y ‘friki’ como ‘Pike’, es un relacionista público que atestiguó como Movies, la cadena de tiendas especializada en indumentaria para estos aficionados, avivó más la tendencia.

A su juicio, lo más destacable es que cuenta con las licencias para utilizar las franquicias más exitosas de este universo y, pese al costo que alcanzan sus prendas, ha ido creciendo en medio de camisetas piratas más económicas.

Movies, también originaria de Medellín, se apalancó en la Comic Con para explotar este nicho. Su casa matriz (MIC) solo tenía los derechos para comercializar ropa con los personajes de Disney. No obstante, en la convención atestiguaron de primera mano el fervor que había en torno al anime y los súper héroes.

Aunque no hay dato de sus ventas anuales, actualmente posee las licencias para monetizar las creaciones de Nickelodeon, Mattel, Marvel, Star Wars y Warnes Bros, entre otros, siendo este un indicador de la fortaleza financiera de las tiendas, toda vez que, según los expertos citados aquí, esas licencias tienen un costo considerable.

‘Pike’ hace parte de quienes confían en que las nuevas producciones audiovisuales continuarán impulsando la afición de los coleccionistas en la ciudad. Pero advirtió que el éxito de los comerciantes enfocados en este segmento depende de la constante actualización para ofrecer los artículos que realmente quieren los fanáticos