Sofasa es
clave para
Renault en Centroamérica
El director de Renault para la región América dice que se requiere una política más clara para el sector.
Comunicador social y periodista. Actualmente redactor de los temas de la industria automotriz nacional y global. Y también explorando temáticas de estilo de vida y turismo.
Como una de las plantas ejemplo en el mundo. Así es considerada la ensambladora de la marca en Colombia: Sofasa, dentro del concierto de las operaciones industriales que la automotriz tiene distribuidas en el planeta.
Y no es una expresión o exageración paisa. El concepto lo emite Olivier Murguet, director de Renault para la región América en diálogo exclusivo con EL COLOMBIANO, durante su visita a Medellín para participar en el lanzamiento de las nuevas generaciones de los Renault Sandero y Stepway.
¿Cuál ha sido el comportamiento de Renault este año en la región América?
“En nuestros mercados históricos, Colombia va de récord en récord, estamos teniendo resultados excepcionales, más de 18 por ciento de participación este año, este mes está casi en 20 por ciento. Ya son marcas históricas.
La fábrica está a full capacidad hoy, eso es muy bueno para el costo. Y más importante, nunca se exportó tanto. Hoy el 40 por ciento de la producción se exporta.
Yo diría que Colombia es el país de América Latina que mejor comportamiento tiene. En el planeta Renault hoy se admira el trabajo que se está haciendo en Colombia.
Después, en Argentina tenemos el 12.5 por ciento de mercado, nuestra operación va bien, estamos vendiendo todo lo que podemos, con una limitación que es el acceso a dólares.
En los mercados históricos tenemos una presencia muy fuerte o fuerte.
Después tenemos a Brasil que es un mercado de conquista. Vamos subiendo el market share. Este año será 6 o 7 por ciento de mercado.
Y en Chile, que era un mercado bastante nuevo, ya pasamos el 5 por ciento. Estamos subiendo ahora en Perú. En Ecuador estamos bien y estamos al máximo de lo que podemos en función de contingencias de importación. Y estamos lanzando ahora una gran ofensiva en México, en donde tenemos una presencia baja, menos de 2 por ciento de participación y queremos subir a 5 rápidamente; y en toda América Central, en donde tenemos una presencia floja y la estamos trabajando
América Latina es entre el 15 y 18 por ciento de las ventas del grupo y estamos en ofensiva en toda la región.
¿Dentro de esos planes de expansión, por ejemplo a México o Centroamérica, qué papel tiene la planta de Renault-Sofasa?
Un papel importantísimo. Hoy en México hacemos menos de 2 por ciento de participación de mercado, que son 24 mil, 25 mil vehículos; de esos 25 mil vehículos llegan de Colombia entre 14 mil y 15 mil. Entonces está claro que la fábrica de Sofasa tiene un papel estratégico para nuestro desarrollo en América Central con una buena parte de esas exportaciones.
Hoy en ese plan exportador el primer país es México. En segundo lugar se encuentra Chile y como tercer mercado está Ecuador.
Sofasa tiene un papel fundamental, y también hay que destacar su papel económico. Sofasa tiene 1.600 empleos, con su planta a full capacidad. También son compras locales importantes y es generación de divisas y contribución a la balanza comercial.
¿Qué factores son claves para que la planta de Renault-Sofasa sea considerada hoy una planta clave en el planeta Renault?
El factor número uno son los colaboradores. Tienen un alto desempeño, como consecuencia yo los estoy llevando a todos los sitios.
Te lo juro, son las mismas tecnologías, los mismos coches, pero aquí se hace mejor que en otro lugar. ¡La gente! Competencias, fuerza de trabajo, compromiso con la marca, con el país, orgullo de ser colombiano.
El otro factor es la imagen de la marca. Renault en Colombia es una marca tradicional, inspira confianza. Hoy cuando un consumidor piensa en comprar un carro, Renault está inmediatamente en la cabeza y ese es un patrimonio que tiene el equipo, y cuando tienes una marca el resto se pone menos difícil. Hoy tenemos una marca histórica, apreciada por los colombianos. Productos que están siempre actualizados. Un equipo que hace que todo encaje perfecto.
Estamos muy satisfechos por la forma como Renault-Sofasa maneja la marca.
¿Esta visión que tienen de Sofasa desde el Grupo Renault, quiere decir que habrá Sofasa por mucho tiempo en Colombia?
Estamos luchando para mantener la producción en Colombia y no es fácil. Yo te diría que con relación a otros países tal vez sea el tema más difícil de mirar.
Producir aquí no es nada fácil. Hay cada vez más concurrencia de importaciones. Y, para decirlo de una manera, tenemos que hacer el trabajo solos. No hay un programa de desarrollo de la industria como lo puede existir en otros lugares. Entonces, Colombia no es un mercado de producción de coches, por lo tanto esto genera dificultades. La logística es cara. No hay una cadena de proveedores suficientes, entonces hay que importar un porcentaje aunque nuestra voluntad es comprar localmente, pero algunas cosas hay que importar, así te expones al dólar, los costos; entonces el hecho que está fábrica esté hoy en pie, produciendo a tope es realmente el fruto del trabajo de cada operador de la fábrica, cada supervisor para mantener este patrimonio.
Nuestra voluntad es que esta fábrica tenga un futuro brillante, y estamos invirtiendo, estamos lanzando nuevos modelos, pero son operaciones grandes que también necesitan un poco de atención por parte de la sociedad. No se puede acumular costo logístico, costo fiscal, devaluación del dólar sin que afecte, hay límites.
¿Cuáles son los tres factores más importantes que esa sociedad que usted mencionan debería cambiar para que este panorama industrial se aclare?
-Aquí Olivier Murguet deja que sea el presidente d Sofasa, Luis Fernando Peláez Gamboa quien responda- “En esto hemos estado hablando mucho, especialmente desde la Andi, sobre lo que es la estrategia para una nueva industrialización, en donde se está buscando una política industrial moderna, y eso pasa por varios elementos. Uno, como Olivier lo ha dicho en el tema de infraestructura: los costos logísticos que se tienen para esta industria son altamente penalizantes frente a otros países que lo hacen mucho mejor.
Dos, un esquema de desarrollo de proveedores para el sector, y no solamente para el sector de ensamble de automóviles, sino para muchos otros sectores. Eso pasa por acceso a capital o financiación de bienes de capital, poder hacer joint venture con empresas extranjeras y lograr que empresas extranjeras se implanten en Colombia.
Tercero, una política fiscal que realmente soporte la operación. La última reforma tributaria le generó un impacto bastante fuerte en el tema fiscal a esta empresa y a las demás empresas del país. Entonces eso limita mucho también el esquema de generación de riqueza”.
Renault ha venido implementado en pequeña escala y de forma paulatina un programa de vehículos eléctricos en Colombia. ¿Cómo ve la marca en el mediano plazo el desarrollo de esta tendencia de los vehículos alternativos en un mercado como el colombiano?
“Lo veo muy bien, porque la aceptación de los vehículos eléctricos fue muy rápida. Esto significa que hay una conciencia ambiental fuerte en Colombia. El vehículo eléctrico tiene que ver con el medio ambiente, porque la estrategia de estos autos es cero emisiones, no es una reducción, es cero emisiones de gas carbónico en la atmósfera.
Y lo que pasó en Colombia con el Twizzy fue una reacción rápida. Su posicionamiento tan rápido se parece mucho a la reacción que tuvieron los mercados del norte de Europa: Noruega, Suecia, Dinamarca; que son países para los que el medio ambiente es una parte de su vida cotidiana.
Lógicamente vamos a continuar introduciendo más modelos eléctricos al mercado colombiano. Esto es una cuestión de sensibilidad de la gente hacia el tema ambiental, y Colombia tiene esa sensibilidad y esa necesidad. Entonces es más un punto de proximidad entre Renault y Colombia”.
¿Y se trabaja con el gobierno para el desarrollo de temas como la infraestructura de recarga, las llamadas electrolineras?
“En el caso del Twizzy no es necesaria esta infraestructura, es un coche que se conecta incluso a 110 voltios en una toma normal. En casa, por la noche, se puede recargar, y es un vehículo de circulación próxima.
En el proyecto ya más amplio quisiera que Luis Fernando (Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente de Renault-Sofasa) ampliara la visión”.
(Habla Luis Fernando Peláez Gamboa) “Nosotros por el momento hemos entrado con el Kangoo eléctrico, y el plan piloto lo hemos desarrollado con empresas. Ya varias lo han adquirido. Con dos empresas de energía del país hemos desarrollado todo el esquema de carga y las electrolineras, ubicadas en sus sitios de funcionamiento. Por parte del gobierno lo que hemos obtenido es en principio, con los gobiernos locales una liberación del pico y placa para la circulación. Con el gobierno nacional unos cupos para importación sin arancel, los cuales ante la aceptación del producto y esa conciencia de la que habla Olivier, se quedaron cortos, nosotros quisiéramos tener muchos más porque indiscutiblemente la ecuación financiera funciona en la medida que esos aranceles no penalicen la importación del carro, si no sería muy onerosa la comercialización del mismo.
Con EPM, con Codensa y con alguna otra empresa de energía estamos conversando. Hemos desarrollado ya el esquema de los centros de carga, bien sea públicos- privados ya están desarrollados completamente- y esperamos que en el mediano plazo, en la medida que esto se vaya dinamizando y vaya creciendo, se puedan implementar. Pero hay muchos asuntos que todavía debemos ajustar con el gobierno si queremos que esto se multiplique más de lo que se ha podido hacer hasta el momento”.
¿Pero hasta el momento la realidad ha sobrepasado la expectativa que tenían?
Sí, hemos vendido el doble de lo que esperábamos, tanto con el Twizzy como con la Kangoo. La aceptación de estas empresas ha sido muy grande, porque son flotas de servicio que al no tener pico y placa, permiten un funcionamiento permanente en la semana. Cuando un carro térmico tiene dos días de la semana que está inhábil, así el 25 a 30 por ciento de la flota de estas empresas se queda retenida por esta medida ambiental. Cuando se trata de un carro eléctrico, tienen un funcionamiento pleno durante la semana, y adicionalmente con un costo de mantenimiento 30 o 40 por ciento inferior al térmico, hace que la ecuación económica cierre, y sea más rentable tener un vehículo eléctrico que uno térmico. Pero es claro que hay que trabajar mucho más con el gobierno para el tema infraestructura y política de soporte para la promoción del vehículo eléctrico”.