Erco ya le vende energía al sistema interconectado
Con la planta solar que inauguró en Tolima, esta startup está involucrada en toda la cadena de la energía limpia en Colombia.
Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.
Con capacidades en generación, distribución y comercialización quedó Erco luego de la reciente inauguración de su planta solar en Tolima, que logró enlazar al Sistema Interconectado Nacional, de modo que pueda llevarles energía limpia a sus clientes en el resto del país.
Guamo tiene una potencia instalada de 9 megavatios y Numbana es de 9,9 megavatios, ambas ubicadas en una extensión de 36 hectáreas en El Guamo (Tolima), en las cuales se invirtieron más de $90.000 millones. La energía limpia que saldrá de estos proyectos se proyecta en 44 gigavatios hora anualmente, que equivalen al consumo mensual de aproximadamente 30.500 hogares.
Adicionalmente, con esta generación de energía se espera evitar la emisión de 4.500 toneladas de CO2 al año que, para dar una idea, es lo que se lograría compensar con alrededor de 180.000 árboles. Así mismo, la construcción demandó de 230 trabajadores, que fueron capacitados en la región.
La cadena completa
“En Erco estamos creando la primera empresa de energía digital de Latinoamérica. Empezamos como una empresa de proyectos, después tuvimos un comercializador de energía y ahora entran en operación las dos primeras plantas propias, y así nace Erco Power”, destacó Juan Camilo López Llano, CEO de Erco.
Y es que, según el directivo, la empresa ya estaba en el negocio de la construcción de plantas de energía solar para terceros y en la comercialización de energía. “Construir y contar con nuestras propias granjas solares, nos consolida como la única compañía colombiana que impacta la cadena completa de la energía: construcción, generación, operación y mantenimiento y comercialización de energía” añadió López.
De acuerdo con su explicación, Erco está conectando todos los eslabones de la cadena, “desde el desarrollo de proyectos greenfield, es decir, coger terrenos, conseguir los puntos de conexión, desarrollar las licencias, todo, construir, incluir los proyectos, generar la energía en estos proyectos y operar y mantener el parque, porque tenemos una línea de operación y mantenimiento. Y esta energía que generamos en estos parques, llevarla a través de Neu Energy, nuestro comercializador y al usuario final”.
Los retos superados
Llevar a cabo un proyecto de esta envergadura significó afrontar muchos retos, el primero, y tal vez el más complejo, es contar con el personal idóneo para desarrollar la infraestructura en la región: “con este proyecto priorizamos la contratación de mano de obra local, bajo estándares internacionales de sostenibilidad que permitieron la socialización y participación activa de la comunidad en todas las acciones. Sin embargo, no fue un proceso fácil, pues no había suficiente mano de obra capacitada disponible, así que tuvimos que formar a muchos de los colaboradores”, contó López. Entre las 233 personas que vincularon al proyecto se cuentan 28 mujeres y ocho primeros empleos.
De otro lado, también se enfrentaron a la logística, pues implicaba movilizar más de cien contenedores que llegaron con equipos a la zona cuyas vías de acceso rurales están en malas condiciones.
Además, la seguridad se convirtió en un problema a resolver, para el que contaron con el acompañamiento constante del Ejército Nacional.
Y por último, López mencionó que un reto importante que se asume es la financiación, pues estos proyectos exigen recursos muy altos y para obtener beneficios tributarios hay que tener un buen músculo financiero. Para ello contaron con el apoyo de Bancolombia, que ejecuta los recursos y arrienda el proyecto.
Una alternativa de financiación
Con este proyecto, Erco fue la primera empresa en acceder a esta solución de arrendamiento, desarrollada por la unidad de negocio de Leasing, Renta y Uso de Bancolombia. Este producto llega a complementar desde una perspectiva diferente otras alternativas de operaciones tradicionales con productos de financiamiento como los créditos y el leasing financiero. Algunos de los beneficios para las empresas que acceden a este tipo de activos a través de un mecanismo de arrendamiento, son los plazos amplios que reconocen la vida útil de este tipo de proyectos y la posibilidad de optimizar el flujo de caja que se deriva de la actividad de generación de energía. Igualmente, la flexibilidad de opciones que pueden tomar las empresas cuando finalizan los contratos, que van desde ampliar el plazo del arrendamiento para seguir haciendo uso de los activos, devolverlos al banco, o adquirirlos en ese momento.