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Obama pisa suelo cubano en busca de reconciliación

El mandatario aterrizó sobre las 16:20 horas, y el mal clima no impidió que visitara la Catedral de La Habana junto a su esposa y sus dos hijas.

Salsero a ultranza. Volante de salida. San Lázaro me protege antes del cierre. Máster en Periodismo - El Mundo (España). Redactor Internacional - El Colombiano.

21 de marzo de 2016

El presidente estadounidense, Barack Obama, llegó ayer a Cuba en horas de la tarde. Las imágenes del Boeing 747-200B aproximándose y aterrizando en el Aeropuerto José Martí de La Habana, entre un clima nublado, estuvieron cargadas de cierto dramatismo y un valor histórico.

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En todo el mundo se vio con expectativa el momento en que el avión tocó tierra y así, puso fin a 88 años sin la visita de un mandatario de EE. UU. a la isla. Una vez se le vio bajar del Air Force One, el lugar se llenó de aplausos.

Obama descendió las escaleras acompañado de su esposa Michelle, sus hijas Malia y Sasha y su suegra Marian Robinson. Todos ellos fueron recibidos por el canciller cubano, Bruno Rodríguez; la directora para América del Norte del Ministerio de Exteriores, Josefina Vidal; el embajador de Cuba en EE. UU, José Ramón Cabañas, y el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en la isla, Jeffrey DeLaurentis.

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Rodríguez le regaló un ramo de rosas blancas a Michelle Obama, uno de rojas a su madre y otro de rosas rosadas a sus hijas. Si bien el presidente estadounidense y Nobel de la Paz no siguió una agenda oficial ayer, medios internacionales informaron que preveía un recorrido escueto por la capital cubana. Pudo visitar la Catedral de La Habana, donde se reunió brevemente con el cardenal Jaime Ortega.

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Protestas en torno a la gira

Si bien la jornada de ayer no dejó otro hecho noticioso igual o más importante que el aterrizaje del mandatario, distintos acontecimientos generaron debate tanto en la orilla cubana como en la estadounidense.

El primero, la detención de decenas de manifestantes disidentes en La Habana, horas antes del arribo de Obama a la isla. Se trató en su mayor parte de mujeres pertenecientes al grupo activista Damas de Blanco, exactamente 50, además de otros opositores destacados como el grafitero El Sexto y Antonio González Rodiles.

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El grupo de mujeres familiares de disidentes encarcelados o exiliados se manifiesta siempre los domingos, pero el de ayer no era cualquiera para el régimen. Por este motivo, frente a las consignas de los activistas opositores (“Obama, viajar a Cuba no es divertido. No más violaciones de Derechos Humanos”), otro grupo de partidarios del gobierno realizó una contramanifestación defendiendo a los Castro (“Todos marchamos por un socialismo próspero”).

A los pocos minutos, las estrictas fuerzas del régimen disolvieron la marcha disidente y encarcelaron a decenas de manifestantes. Después de los arrestos, el grupo izquierdista continuó en la zona bailando al ritmo de congas tocadas por una comparsa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Lo delicado de estos choques es que se producen en los mismos días que llegan más de 1.500 periodistas de todo el mundo a cubrir la visita, y podrían empañar los gestos de reconciliación que se están dando entre ambos gobiernos.

Por otra parte, desde Miami un grupo de opositores cubanos llamó a Obama “traidor”, mientras que sostenía carteles de “Cuba Libre” en el barrio de la Pequeña Habana.

Perspectivas

En los dos días que siguen —en los que realmente inicia la gira—, se verá el efecto que tendrá el viaje de Obama a la isla y si los intentos de empañar su paso, de parte y parte, logran tener más eco que los gestos que tenga el presidente de la potencia para con el pequeño e histórico adversario.

También se verá si el régimen de los Castro responde con algún avance relevante —más allá del simbólico discurso que le permitió pronunciar al mandatario estadounidense, televisado a toda la nación— y a favor de mayores libertades políticas en el país.

“El régimen cubano seguirá igual. Y mientras no ofrezca ningún avance significativo, es muy difícil que se produzca el levantamiento del embargo”, advertía con anterioridad Enrique Serrano, docente de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario.

En pasado diálogo con EL COLOMBIANO, Julio Londoño Paredes, exembajador de Colombia en Cuba (1998 - 2010), excanciller (1986 - 1990), y docente de la Universidad del Rosario, se mostró confiado en que Obama logrará sus objetivos durante su paso de dos días por territorio cubano.

“La gira del presidente de EE. UU. a la isla será un hito en la política exterior de la potencia, por una parte, y también en las relaciones entre ambos países, restablecidas desde hace algún tiempo. Se prevé casi como la culminación de los esfuerzos que ha hecho Obama en este sentido”, aseveró.

Resta ver cuáles de esos hitos se verán el día de hoy, cuando Obama y Castro busquen derribar más muro.