Histórico

"El Ronco" no escapó a su deuda criminal

18 de septiembre de 2010

Mientras en Colombia su nombre y foto aparecían en la lista de los 41 criminales más buscados en Antioquia, junto a una millonaria recompensa, como miembro importante de "La Oficina", Mauricio Alberto González Sepúlveda se movía tranquilo en un barrio de clase media alta cercano a Valencia (España).

El pasado miércoles la Policía española llegó hasta su chalet en la localidad de La Eliana, ubicada a 20 kilómetros de Valencia, para hacer efectiva la orden de captura en su contra solicitada por las autoridades colombianas. La acusación: ser un temido jefe de sicarios y responsable de centenares de homicidios en Colombia y España.

Según la prensa española, los primeros sorprendidos fueron los habitantes del sector, quienes lo describieron como un buen vecino. "Creíamos que se dedicaba a la venta de pescado por lo que ponía en las furgonetas, incluso tenía un puesto cerca del mercado de Ruzafa, en la capital valenciana. Vivía de forma discreta", dijeron residentes al periódico La Rioja.

La Policía española presentó a González Sepúlveda, alias "el Ronco", junto con Henry Norberto Valdés, alias "el Pollo" (cartel del Norte del Valle), capturado en Valencia, como los dos asesinos a sueldo de los carteles más peligrosos detenidos en ese país. De inmediato, la Policía en Colombia anunció el pedido de extradición a España de ambos hombres, tras relacionarlos con unos 200 homicidios.

Aunque su nombre apenas sale ahora a relucir ante la opinión pública, Mauricio González Sepúlveda es un hombre bien conocido por las autoridades colombianas, así como por sus víctimas en Medellín e Itagüí. Era buscado, además, por la Interpol.

De producirse su extradición a Colombia en los próximos meses, a alias "el Ronco" o "Felipe" lo espera, de entrada, una condena a cuatro años y dos meses de prisión, sentenciado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Medellín por el delito de concierto para delinquir agravado.

Como reconoce el propio juez, se trata de una "pena baja para la magnitud de los delitos cometidos por González al frente de la banda 'La Unión', al servicio de la organización criminal de 'La Oficina'", que el funcionario atribuye a errores en la acusación en el proceso judicial.

De las Auc a "La Oficina"
Pero lo que está claro, según el fallo condenatorio proferido el 19 de marzo de 2010, es la importancia de este hombre dentro de "La Oficina" y su largo recorrido en el mundo criminal. Ese mismo día se ordenó su captura.

El día de su detención en España, pasó inadvertido el hecho de que González, citado en el expediente judicial con los alias de "Felipe" o "el Ronco", fue condenado en el mismo proceso de otros cinco miembros importantes de esta organización criminal, siendo el más reconocido Alirio de Jesús Rendón Hurtado, alias "el Cebollero". Ambos son considerados en este proceso como los principales jefes de la conocida banda "La Unión".

Según esa sentencia, los acusados "fueron autores del delito de concierto para delinquir con variados fines, entre otros, cometer homicidios, extorsionar, torturar, hurtar y desterrar violentamente a los moradores del amplio sector de los barrios de Envigado e Itagüí, en particular de la Plaza Mayorista de Antioquia, que se opusieran a sus designios criminales".

El fallo condenatorio se sustenta en los informes de la Dijín y la Fiscalía, que revelan que Mauricio González se convirtió en uno de los hombres fuertes de "La Oficina" en el sur del Valle de Aburrá, tras desmovilizarse en 2005 (carné de desmovilizado número 11-1261) con el bloque Héroes de Granada de las Auc y un hombre de confianza del ex jefe paramilitar Diego Murillo Bejarano, alias "Berna".

Los testimonios de víctimas consignados en los expedientes del proceso penal, que sirvieron como prueba, muestran que el ex paramilitar no dejó de delinquir.

"Alirio y Felipe mandan  la banda 'La Unión', se mueven en Itagüí, Guayabal, Santo Antonio de Prado, Belén, Barrio Antioquia. Se dedican a ofrecer servicio de seguridad, son los únicos que pueden hacer cobros por vacunas, asesinatos, controlan las plazas de vicio, ellos mismos son los que la expenden y surten a los vendedores. Cualquier movimiento en esas zonas debe ser de conocimiento de él", señala la declaración de una víctima a la Fiscalía, en enero de 2007.

Otro testigo relacionó a González con unos 15 homicidios "solo en Yarumito (Itagüí). Los muertos eran gente que les debían plata a ellos, viciosos o el que me cayó mal". Otro homicidio que habría ordenado alias "Felipe" o "el Ronco", fue el asesinato en el barrio San Francisco, en Itagüí, del desmovilizado Róbinson Alexis Gallo Betancur, el 3 de diciembre de 2005.

En marzo de 2009, a raíz de las denuncias y la investigación que iniciaron en 2007 la Policía y la Fiscalía contra "La Oficina" y uno de sus jefes, alias "el Cebollero", González Sepúlveda apareció en la lista de los 41 criminales más buscados en Antioquia, en la segunda línea de cabecillas de "La Oficina", después de alias "Yiyo", "Valenciano" y "Sebastián", las cabezas más visibles. La recompensa: 250 millones de pesos.

La investigación que condujo a su condena también encontró que fue capturado en marzo de 2006 abordo de un vehículo Mazda hurtado. También llama la atención que tenía permiso para tenencia de cuatro armas.

Sus pasos en España
Según la Embajada de Colombia en España, Mauricio Alberto González fue detectado en España en marzo de este año y desde ese momento era vigilado, pues hay indicios de que se estableció en ese país para escapar de la justicia en Colombia y montar su "empresa criminal".

"Los indicios de las autoridades españolas y colombianas es que vino a desarrollar actividades criminales, como oficinas de cobros, narcotráfico, homicidios y bandas criminales", dijo una fuente de la Embajada.

En el país europeo, González se daba lujos y según la prensa española, el chalet donde fue capturado había sido vigilado antes por albergar a narcotraficantes. Allí pagó un año de alquiler por adelantado. También contrajo matrimonio con una mujer española, pero no pudo obtener la nacionalidad porque las autoridades adujeron que era una unión por conveniencia. Aunque fuentes policiales en Colombia señalan que la razón es que ya había sido identificado.

Su captura en España deberá aclarar no solo cómo salió del país, si era uno de los criminales más buscados, sino quién fue la persona que firmó en marzo 18 de este año, en la Notaría Única de Copacabana, una declaración dirigida al juzgado en la que acepta la acusación de la Fiscalía de concierto para delinquir y se acoge a sentencia anticipada (ver documentos).

Como abogado de González en ese documento figura Diego Álvarez Betancourt, quien fuera defensor del ex jefe paramilitar alias "Berna".

Álvarez es recordado por ser una de las personas que junto al asesinado ex paramilitar Antonio López, alias "Job", visitaron la Casa de Nariño para entregar pruebas de un supuesto montaje de magistrados de la Corte Suprema de Justicia contra investigados por parapolítica.

Con estos antecedentes, la justicia colombiana y las víctimas esperan la extradición de alias "el Ronco" o "Felipe", para que asuma sus responsabilidades penales.