Histórico

El patrimonio tendrá un fondo salvador

09 de febrero de 2009

Quien pasa por la Casa Zea, como le dicen a la vivienda donde nació, en 1766, el prócer Francisco Antonio Zea, ni se imagina que está frente a todo un patrimonio histórico y arquitectónico de Medellín.

Ubicada en la esquina de la calle 51 con carrera 54 (Tenerife), en pleno centro de la ciudad, este inmueble es el mejor ejemplo del olvido que padecen muchos monumentos de esta capital: en las afueras es basurero, dormitorio de indigentes, tablero para plasmar insultos e insensateces y hasta atracadero cuando oscurece.

Por dentro ni se diga: los techos se están cayendo, los muros son mitad tapia, mitad adobe y las columnas flaquean, al punto que hace poco se cayó una que hizo ceder el techo y quien la habita, una mujer de ochenta años, tuvo que repararlo.

Además, no se ve segura y lo menos que parece es un monumento de valor histórico. Los ladridos de Lucas, un perro blanco y de avanzada edad, se confunden con el bullicio de la calle y los carros que transitan sin cesar.

En la fachada sólo se ven remiendos. Una placa recuerda que allí nació Zea, pero no hay armonía y, para colmo, varias ventanas han sido tapadas con adobes, como para ganar seguridad. Mejor dicho, "está hecha una porquería", como la definió el concejal Fabio Rivera.

Este inmueble es sólo un ejemplo de muchos que en la ciudad sufren olvido, descuido y abandono y que necesitan urgente una intervención.

A tono con esto, la Administración, a través de Planeación Municipal, presentó ayer en el Concejo el Plan Especial de Protección Patrimonial, un proyecto que busca darles a estos inmuebles y a otros espacios, rurales y urbanos, mejor estatus.

De paso, crear un fondo especial que garantice recursos permanentes para protegerlos y conservarlos.

Medellín tiene hoy, declarados oficialmente, 391 inmuebles de interés cultural: 25 con declaratoria nacional y 336 con declaratoria municipal, de los cuales 266 están en el sector de Prado centro. Solo dos considerados patrimonio no son edificaciones: el Ecoparque Cerro El Volador y el parque Piedras Blancas.

Expectativa
Hay expectativa con este proyecto de Acuerdo, pues en estos inmuebles y espacios habitan familias, funcionan empresas o afectan a terceros, a su entorno, sus vecinos.

"La Lonja, Camacol, la Iglesia, los habitantes de Prado Centro y muchos otros sectores deberán aportar a esta discusión, que apenas empieza y que seguramente va a demorar meses", sostuvo el concejal Fabio Humberto Rivera, coordinador de ponentes de la iniciativa.

El subsecretario de Planeación, Juan Diego Lopera, explica que el interés en el tema no es nuevo sino que siempre ha habido preocupación por el patrimonio.

"Es una obligación del Municipio extender un Plan Especial de Protección Patrimonial, con la urgencia de que todo ese conjunto de bienes dispersos tuviera una propuesta política que garantice, en el futuro, poderlo conservar", precisó.

Un capítulo especial en el tema tiene el barrio Prado, y en el recinto se hizo presente Claudia González, de Aproprado y la Veeduría de Prado. Ella está a la expectativa y pide celeridad, pues según su criterio, todo va muy lento y en su sector hay mucha gente afectada por la falta de una política clara sobre el asunto que les quite las cargas que muchos soportan por habitar casas que son patrimonios.

"Esperamos que en las mesas de trabajo nos tengan en cuenta, hasta ahora no nos han dejado opinar", dijo.