Histórico

Antioquia: cuna de la ingeniería

La Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería conmemoró los 200 años de la primera cátedra.

26 de octubre de 2014

Un 13 de junio de 1814 se impartió en Antioquia la primera cátedra de Ingeniería del país.

Los señores Juan del Corral y Francisco José de Caldas unieron visión y talento para iniciar la enseñanza de esta ciencia, con lo que se dio origen en Rionegro a la Academia de Ingenieros Militares.

Corría una época en Colombia donde se venía formando una nueva propuesta política, y para defenderla de la reconquista española, era necesario preparar personal que diseñara puentes, armamento y otras máquinas que facilitaran aquella defensa.

"Aquí en la República de Antioquia, cuando se juntan Del Corral y El Sabio Caldas, se conforma un equipo que con ayuda de cuatro instructores inician el proceso de formación de los 12 cadetes que serían los primeros ingenieros del país", explica Diego Caldas, arquitecto descendiente de uno de los hermanos del Sabio y quien dirige la apertura del Museo Caldas.

Estos cadetes, entre los que estaba el joven José María Córdova, vieron sus primeras clases en la Maestranza, espacio donde se fabricaron los primeros cañones, entre otros elementos para la guerra.

De esta manera Caldas encuentra las herramientas para materializar su conocimiento en la construcción de puentes, fábricas y en la cátedra de ingeniería militar.

El pensum
Dentro de las primeras materias que estudiaron los ingenieros de la época, según indica Diego Caldas, estuvieron matemática, aritmética, álgebra, trigonometría, entre otras.

"Ya más específicamente aprendieron sobre diseño de puentes, de canales, balística, fundición y hasta diseño de hospitales militares. Además, por las notas que encontramos de uno de los cadetes, nos dimos cuenta que también aprendieron sobre la reparación y fabricación de carretas y vehículos de tracción animal, ya que en ese momento de la historia eran los caballos el medio de transporte", dice el arquitecto.

Y aunque el inicio fue en Rionegro, más adelante se traslada la cátedra a Medellín, y Caldas funda la polvorería que estuvo cerca donde ahora se encuentra el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe.

El molino de pólvora, diseñado e inaugurado en 1815, fue una de las herramientas de la que Caldas estuvo orgulloso y de la que se encontraron los planos originales en Madrid, España.

A través de este primer curso de ingeniería se afianzaron igualmente los fundamentos de la cartografía y de cómo calcular el territorio para diseñar los mapas, tema en el que el Sabio tenía una gran formación y experiencia.

Personajes como José Félix de Restrepo y Manuel Roergas Serviez, fueron los primeros maestros que formaron a ese grupo de cadetes que aprendieron a observar el territorio y a sacarle provecho.

La ingeniería hoy
Preguntado sobre cómo ve la ingeniería colombiana en el momento y su evolución durante estos 200 años, el descendiente de Caldas asegura que en el país hay personas muy creativas y recursivas que están pensando en proyectos ambiciosos, pero todavía falta más visión del futuro, aunque se ha cambiado de a poco esa mentalidad.

"Tenemos la capacidad técnica y tenemos los ingenieros, lo que se necesita es mayor concertación entre el gobierno y el gremio de la ingeniería para lanzar proyectos más grandes y que guíen el progreso del país de manera sustentable por largo tiempo", concluye Diego Caldas.

En fin, el país viene pensando en obras que se espera cambien, para bien, el curso del futuro colombiano.

Mirar atrás y entender cómo creció la ingeniería en nuestro territorio es la oportunidad de buscar las soluciones a las problemáticas de ahora.