Historia que se repite: Atlético Nacional, campeón en un desenlace polémico ante América de Cali
Un final similar al del pasado domingo ocurrió en 1981, cuando ambos elencos disputaban un título y el juego en cuestión no se pudo terminar.
Atlético Nacional y América de Cali, dos de los clubes más representativos del fútbol colombiano, tienen un historial cargado de rivalidad y episodios inolvidables. Uno de los momentos más recordados ocurrió el 20 de diciembre de 1981, cuando Nacional logró el título tras un polémico desenlace en el Atanasio Girardot.
En aquella ocasión, América, dirigido por Gabriel Ochoa Uribe, se retiró del campo en protesta luego de que el árbitro Efraín Otálora señalara un penal a favor de Nacional en los minutos finales. El gol que definió el marcador había sido anotado por Pedro Juan Ibargüen, sellando el campeonato para el equipo verdolaga dirigido, por Osvaldo Juan Zubeldía.
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Ambos equipos llegaban a dicho compromiso con opciones de ser campeones si lograban un triunfo, y a pesar de no ser una final, por el contexto de lo que estaba en juego, fue tomada como tal por todos los involucrados.
El triunfo de Atlético Nacional no solo significó un nuevo título, también la oportunidad de negarle el subcampeonato al América y, por ende, el cupo clasificatorio a la Copa Libertadores de 1982, de acuerdo con versiones de historiadores.
Este evento marcó un hito en la historia del fútbol colombiano, destacándose tanto por la intensidad del duelo como por el controvertido final que consolidó a Nacional como campeón del torneo doméstico.
Cuarenta y tres años después, este domingo 15 de diciembre de 2024, la historia tuvo un eco similar en la final de la Copa Betplay disputada en el estadio Pascual Guerrero de Cali. En este escenario, Nacional volvió a enfrentar al América en un contexto cargado de tensión.
La final no pudo concluir debido a disturbios en las tribunas que obligaron a suspender el partido. Nacional, que había ganado 3-1 en la ida, se proclamó campeón, generando un clima de descontento en la hinchada local.
Al no poder ofrecer garantías, la Policía de Cali sugirió a la Dimayor que no se realizara la premiación al nuevo campeón de la Copa en la cancha del Pascual, petición que fue aceptada por el máximo ente regulador del fútbol colombiano.
“Es importante precisar que no se pudo llevar a cabo la entrega del trofeo en campo, como es habitual, por una recomendación del Coronel de la Policía, comandante del servicio del estadio. A pesar de que el recinto ya estaba vacío, los disturbios continuaron a las afueras del Pascual Guerrero, en donde se reportaron varios heridos”, informó la Dimayor en un comunicado oficial.
Este nuevo episodio no solo reafirmó la histórica rivalidad entre ambos equipos, sino que también recordó aquel desenlace de 1981, donde las emociones fueron protagonistas por encima de la pelota.
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