Cultura

Un jardín de tatuajes hecho con los lectores de EL COLOMBIANO

Les propusimos a las audiencias que enviaran fotos de sus tatuajes de flores y esto fue lo que pasó. Gracias a quienes participaron en #HastaLaPielFlorece.

Editora de la unidad de Interacción

14 de agosto de 2018

Seguro también tiene ese recuerdo de cuando estaba en el jardín infantil y la profesora le enseñaba a hacer flores con papel periódico o seda, también conocido como “globo”. Era un acto de magia: de pronto, se convertía en flor.

Más tarde, la clase cambiaba de artística a ciencia y los maestros explicaban el proceso en el que una semilla germina y se convierte en planta. Hablaban desde ya de la importancia de cuidarlas.

Años después, ya fuera de la escuela, conversar de flores ha llegado de otra manera para algunos. Por ejemplo, aquellos que han hecho de su piel un terreno para sembrar con tinta una o varias, que los acompañan en un tatuaje.

EL COLOMBIANO, respetuoso de las libertades individuales y teniendo en cuenta que la estigmatización hacia las personas con tatuajes debería estar ya superada, reunió varias de esas flores en la piel para crear una pieza.

En la convocatoria, que fue del 28 de julio al 1 de agosto y estuvo dirigida a sus audiencias, llegaron alrededor de 150 fotos a través de correo electrónico, Whatsapp, Facebook, Instagram y Twitter. ¡Mucho de dónde escoger!

Eso de elegir

En el proceso de selección se tuvo en cuenta que las protagonistas fueran las flores, sus particularidades, colores, calidad y formas definidas para siluetearlas y llevarlas a una publicación impresa.

Entre las enviadas sobresalieron los tatuajes de algunos lectores. A ellos se les invitó a acercarse a EL COLOMBIANO para retratarlos.

En total vinieron 21 personas a una sesión de fotos en la que se conocieron sus historias, tres de las cuales se publicaron el domingo 12 de agosto con la pieza final.

EL COLOMBIANO agradece a quienes participaron y mostraron que en Medellín, la ciudad de la eterna primavera, hasta la piel florece.