Pablo Montoya ganó el José Donoso de las letras
Este miércoles se anunció que el escritor ganó el galardón iberoamericano. Se lo entregan en Chile en octubre.
Es periodista porque le gusta la cultura y escribir. A veces intenta con la ficción, y con los poemas, y es Camila Avril. Editora de la revista Generación. Estudió Hermenéutica Literaria.
A las diez de la mañana del miércoles llamaron a Pablo Montoya desde Chile: se había ganado el premio Iberoamericano de Letras José Donoso.
No dijeron más, y en cambio, como había varios periodistas, le hicieron preguntas por la literatura colombiana actual, la novela histórica, la creación literaria, el uso del lenguaje y su relación con Roberto Bolaño.
El escritor estaba en su casa, en Medellín. La noticia llegó un año y un mes después de que dijeran que se había ganado el Rómulo Gallegos con su obra Tríptico de la Infamia.
“Creo que este premio ratifica –dice el autor– el Rómulo Gallegos o lo que quiso decir. Es ratificar el valor de mi obra en el panorama hispanoamericano, cosa que yo agradezco. Para mí es la posibilidad de que mis libros se difundan un poco más en Latinoamérica y en Chile”.
El galardón es uno de los más importantes que se entregan en Hispanoamérica, y lo entrega la Universidad de Talca desde 2001. Pablo recibirá una medalla, un diploma y cincuenta mil dólares.
La intención del premio, que se entrega cada año, es destacar a un autor por su obra y la dedicación a las letras. En 2015 fue para el narrador, ensayista y traductor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa. También lo han recibido José Emilio Pacheco, Isabel Allende, Ricardo Piglia, Javier Marías, Jorge Volpi y Juan Villoro. Es la primera vez que se entrega a un colombiano.
El premio
No hay una postulación directa al José Donoso. Pablo cree que a él nadie lo postuló, sino que el jurado, que está conformado por cinco académicos, decidió entregárselo a él.
En este caso fueron Diana Klinger, de la Universidad Federal Fluminense de Brasil; Mónica Marinone, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina; Rory O’Bryen, de la Universidad de Cambridge de Reino Unido; Raquel Arias, de la Universidad Autónoma de Madrid, y Horst Nitschack, de la Universidad de Chile.
Para Pablo, que sean académicos es un detalle especial, él que también es profesor. “A mí me parece que muchas veces los académicos son los mejores jurados que hay, porque los escritores estamos inclinados por un determinado autor o cuestiones personales. Un jurado de estos es suficientemente objetivo y además, claro, a mí como profesor universitario me encanta el carácter del premio, dado por la universidad chilena. Me parece que es un honor y una gran posibilidad para que mis libros sean más visibles”.
En el acta del jurado, según se lee en la página web de la universidad, se destacó la producción de Montoya y su versatilidad. Pablo escribe cuento, poesía, novela, ensayo y crítica literaria.
“Tiene un carácter disruptivo e innovador que no sólo se desvía de las corrientes de la literatura colombiana de las últimas dos décadas, sino que también ensancha el imaginario latinoamericano al incorporar historias y tradiciones estéticas y vivenciales opacadas por las exigencias del mercado cultural”, indicó el presidente del jurado, Horst Nitschack, durante el anuncio en Chile.
Además de ser un premio importante para el autor, lo es porque José Donoso, el escritor al que el galardón hace homenaje en el nombre, fue muy importante para él. Pablo explica que el chileno formó parte del Boom Latinoamericano, pero fue invisibilizado por García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa, Cortázar.
“En mi caso fue muy importante. El lugar sin límites, que es una novela preciosa, la leí en aquel entonces y me impactó fuertemente, y sobre todo una novela que aprecio mucho, El obsceno pájaro de la noche. Esos libros me impresionaron mucho, y no solo su obra novelística, sino también ensayística, me ayudaron a comprender todo este fenómeno de la literatura latinoamericana, y sobre todo estas dos novelas, a entender cómo un escritor como él manejaba esos ambientes marginados, extremos, donde la miseria humana está flotando con mucha fuerza, con un lenguaje que a mí me fascinó en la época en la que lo leí”.
El premio se lo entregan en octubre, en Chile, durante la Feria Internacional del Libro de Santiago. Un reconocimiento más que suma Pablo. Ojalá sea para más lectores.