Música

“Nadie me ha regalado nada”: Maluma

El 3 de noviembre será el concierto en La Macarena y el 7, la gala benéfica de su fundación.

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.

19 de octubre de 2018

En su oficina, en el octavo piso de uno de los edificios más nuevos de la avenida El Poblado, está Maluma. Usa una gorra y una camiseta blanca. Está tranquilo, muy relajado.

Tras más de dos meses por fuera de Medellín regresó a su ciudad, a su casa, como él mismo la llama, luego de dar 22 conciertos y recorrer nueve ciudades de Europa como parte de F.A.M.E. Tour, la gira que lo tendrá el 3 de noviembre en La Macarena y el 10 del mismo mes en Bogotá.

Tan amable y cercano como en sus inicios, pero mucho menos tímido y más contundente y claro en sus respuestas, Juan Luis Londoño habló de las sensaciones que le genera volver a estar frente al público de Medellín, luego de tres años de ausencia.

¿Los shows en Medellín son muy diferentes?

“Es un concierto que me produce tensión y mucha adrenalina. Estoy muy feliz de regresar a mi casa, porque pese a que paso tanto tiempo por fuera, cada vez que vuelvo a Medellín, respiro su aire y veo sus montañas, me lleno de vida. Me recuerda lo que soy.

Son shows muy tensionantes, en especial porque hace tres años no hago uno aquí, así que estoy organizando para que la gente se quede con la boca abierta, que para mí es lo más importante”.

¿El espectáculo será similar al que se vio de F.A.M.E en Europa?

“La gente quiere experimentar lo que he vivido por fuera, quiere ver F.A.M.E. Tour, y mi intención es que vean a Juan Luis, que se conecten conmigo, que vean que no he podido hacer conciertos acá es por falta de tiempo, no porque no lo quiera hacer. Vienen invitados internacionales muy importantes y otros nacionales, para que la gente se sienta identificada”.

¿Y técnicamente?

“Lo que pasa es que La Macarena no se presta, por el espacio y por las proporciones del escenario, para traer las pantallas del F.A.M.E., que son de ocho y diez metros de altura, pero sí será una experiencia muy bonita, un concierto muy íntimo”.

Fueron 22 presentaciones en Europa ¿dimensiona lo que significa eso para su carrera?

“Me ha costado, ha sido una carrera complicada, nadie me ha regalado nada, por eso se me activan los sentimientos cuando pienso en todo lo que ha pasado con mi carrera. Siempre soñé con esto y ahora es una realidad. Disfruto no haber perdido el factor sorpresa sobre el escenario, seguir sintiendo mariposas en mi estómago y esas ganas de seguir logrando más cosas”.

¿Lo que está viviendo hoy lo esperaba tan pronto?

“Para mí es muy triste saber que hay gente que se levanta y no tiene sueños, en cambio, para mí ese fue el motor de mi carrera: llenar mi mente de ellos, visualizarlos y así hacerlos realidad, de lo contrario no lo hubiera podido lograr”.

En este camino ha tenido que renunciar a muchas cosas, ¿cuáles le han dolido más?

“Hay una muy grande que es el fútbol, es la verdad, cuando decidí entrar a la música y dejar el balón a un lado fue difícil, me costó mucho porque siempre he sido muy deportista, pero lo que más me ha dolido es alejarme un poco de la familia, que es algo inevitable en esta carrera. De los 12 meses del año en Colombia no paso más de uno y medio, a veces me llevo a mi familia de gira, pero ellos también tienen cosas por hacer. Eso es lo que más me ha dolido, por eso trato de encontrar un equilibrio”.

¿Y del día a día, de la cotidianidad, qué extraña de la vida de Juan Luis Londoño?

Extraño salir a comerme una perra llena de salsas (un perro que no tiene salchicha, sino tocineta) en San Marcos, en Envigado, o un chuzo en el parque de El Poblado, es algo que no puedo hacer por falta de tiempo, no porque no lo quiera hacer”.

Otro de sus sueños era construir su casa, ya lo hizo, pero no la puede disfrutar...

“Sé que no puedo seguir con este ritmo de vida durante tantos años, porque de verdad me voy a enfermar. Mi sueño era tener una casa y ahí está, es mía, hay personas de confianza que están allá, pero estoy esperando ese momento en el que sí pueda disfrutar un poco más de eso. Mi sueño es morir en Medellín, a pesar de que voy a lugares tan maravillosos por el mundo, la energía de Medallo es única, me duele un poco no poder disfrutarla, pero llegará ese instante”.

¿Cómo asume las críticas que rodean a algunas de sus canciones?

“Hay que ser muy fuerte, esto es una selva de cemento, como lo dice la canción. Cada vez que leo o recibo una crítica siento que debo tener el corazón muy fuerte, no puedo dejar que eso me controle, porque uno se puede desmoronar muy fácil. He tenido momentos en los que he estado a punto de desmoronarme, en especial cuando veo a mi familia y a mi mamá sufriendo, de ver a personas diciéndole a ella cosas de mí. A ella le ha dolido mucho ver personas que han querido utilizarme para beneficiarse y, perdoname la palabra, para cagarse en mí”.

¿Cree que a veces algunos medios lo juzgan severamente?

“Eso siempre va a ser agotador, porque tu quieres pasar la página. Si para la gente una canción que hable de Cuatro babys no es positivo, entonces por qué no se enfocan en otras cosas de mi carrera que sí les parecen buenas. Sabemos que así es el amarillismo, hay prensa y personas que quieren aprovecharse, hablar mal de mí, y es así. A lo que los invito es a que se tomen el tiempo de ver quién está detrás de esa persona que critican”.

¿Usted es autocrítico frente a algunas de esas polémicas y letras?

“Total, pero no me arrepiento, eso es claro. Hay personas que aman las canciones con letras explícitas y eso muchos no lo comprenden, la venta de tickets y descargas en internet se deben muchas veces a esas que buscan este tipo de temas. Estos me dieron un público que no tenía, porque antes yo era el Maluma que cantaba Carnaval y La Calentura, que eran canciones dirigidas al público adolescente, ahora hago otra música. Por eso no me arrepiento, porque mi trabajo llega a diferentes públicos, tengo que estar en todos los panoramas y eso es fundamental en mi carrera”.

¿Qué metas nuevas plantea en su carrera?

“Quiero seguir haciendo música hasta que me muera, hasta que ni pueda cantar una sola nota. La música representa mucho para mí, quiero llegar al mercado anglo, hacer grandes colaboraciones con artistas como Justin Timberlake o Madonna, marcar un antes y un después. Apenas estoy comenzando, la verdad, no paro de soñar y todos los días me levanto pensando cómo voy a cumplir cada uno de esos sueños”.