Medellín es ahora una Babel poética
El Festival de Poesía trae versos de muchas partes del mundo en la voz de sus creadores. Aquí, una muestra.
Envigadeño dedicado a la escritura de periodismo narrativo y literatura. Libros de cuentos: Al filo de la realidad y El alma de las cosas. Periodismo: Contra el viento del olvido, en coautoría con William Ospina y Rubén López; Crónicas de humo, El Arca de Noé, y Vida y milagros. Novelas: Gema, la nieve y el batracio, El fiscal Rosado, y El fiscal Rosado y la extraña muerte del actor dramático. Fábulas: Las fábulas de Alí Pato. Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa.
El poeta Fakhri Ratrout, jordano residente desde hace algunos años en Nicaragua, dice que en el aeropuerto de Managua hay un retrato. Y no es de político alguno, sino del poeta Rubén Darío. En Cambio, sigue contando, en su país, un avión tiene el nombre del rey; otro, el del hijo del rey y así, las aeronaves tienen nombres de los integrantes de la familia real.
Este asunto, en apariencia pequeño, le sirvió para explicar que América Latina es campo fértil para la poesía. Es uno de los 87 invitados, algunos de otras latitudes, al Festival Internacional de Poesía de Medellín (Ver recuadro).
Todos ellos reunidos en la consigna “Construyendo el país soñado”. El director del certamen, Fernando Rendón, dice al respecto: “La poesía mira el paisaje del presente y ve, protuberante en medio de la esperanza, un enorme vacío: cientos, miles de seres que ya no están, que no vemos, que nos arrebataron, que están en un lugar que es no lugar. Pero la poesía todavía los escucha. Y los abraza y les presta su voz insobornable”.
Los poetas del Festival, procedentes de múltiples latitudes del planeta, tienen distintas experiencias con el tema de guerras y reconciliaciones. El francés Marc Perrin, por ejemplo, se documentó sobre el caso colombiano de conflictos bélicos para entender nuestra realidad y escribir un texto sobre paz que le encargaron los organizadores del Festival. Y dice que se dio cuenta de que tan importante como entender el conflicto es comprender las causas que lo motivaron.
Y al hablar de estas causas, el marroquí Khalild Raissouni menciona que está convencido de que la poesía está hecha para ayudar a construir algo bonito y que solamente cuando no haya injusticia se puede alcanzar este sueño.
Y la poeta argentina Graciela Maturo, por su parte, cree que la poesía no construye la paz, pero sí nos prepara para su advenimiento.