La obesidad es una enfermedad silenciosa
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una persona tiene sobrepeso cuando la relación entre su peso y estatura arrojan un índice de masa corporal superior a 24. Si este es superior a 30 ya se habla de obesidad. En Colombia, el 20% de la población es obesa.
Según el doctor Óscar Rosero Olarte, médico endocrinólogo experto en metabolismo, este no es un problema de estética sino de salud pública: “Un reciente estudio encontró que tratar las complicaciones de la obesidad en Colombia cuesta 7 billones de pesos al año, lo mismo que se va a recaudar con la reforma tributaria”.
Estas enfermedades tienen consecuencias negativas en el funcionamiento general del cuerpo y son causa de muchas otras condiciones: “Incrementan la probabilidad de ser diabético y de tener la presión arterial alta, con las complicaciones derivadas de esta como la trombosis cerebral y los eventos cardiovasculares. Tienen incidencia en el cáncer de mama, próstata, colon y páncreas, entre otros. También pueden acarrear problemas respiratorios y articulares; en general casi toda la economía corporal se ve afectada con las complicaciones que surgen de la obesidad, incluso el 50% de las mujeres con obesidad tienen problemas de fertilidad”, afirma el doctor Rosero, miembro de la Asociación Colombiana de Endocrinología y de la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos.
Según estudios recientes, la respuesta al aumento desmedido en las cifras de sobrepeso y obesidad en nuestro país se debe a que la población come más de lo que necesita. En el Congreso Colombiano de Endocrinología se presentó un estudio hecho en Pasto y Villavicencio, que encontró que el gasto calórico de una mujer adulta con baja actividad física está entre 1300 y 1400 calorías, sin embargo, los colombianos consumen diariamente alrededor de 10500 calorías.
La solución no es el aumento de la actividad física, que es una ayuda al metabolismo, pero solo consume 300 calorías en una hora; sino la reducción significativa de la cantidad de comida que ingerimos y la mejora en la calidad de esta. Los expertos recomiendan mantener en la dieta todos los grupos nutricionales y eliminar el consumo de azúcar, pues se trata de un condimento que no tiene aporte nutricional.
También son vehementes en afirmar que no existen dietas milagrosas ni quemadores de grasa, el Invima solo ha aprobado dos medicamentos para el control del peso, que son formulados por especialistas. Lo ideal es el cambio de hábitos alimenticios de manera permanente con la asesoría de un médico que pueda determinar a ciencia cierta cuál es el gasto calórico de cada persona y qué estrategias le pueden ayudar a mantenerse saludable de por vida.
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