Política

“El petrismo y los del M-19 dejaron las armas, pero empuñaron otras, las de la violencia simbólica”: Juvinao

La representante de la Alianza Verde respondió a la controversia tras la filtración de audios de reuniones con la fiscal Angélica Monsalve. Dijo ser víctima de violencia simbólica. “Petro asume que el cambio en Colombia es una guerra”, reclamó.

Comunicador social y periodista de la Universidad Central, especializado en Gobierno, Gerencia y Asuntos Públicos de las universidades Externado y Columbia.

21 de septiembre de 2023

“No me siento bien anímicamente para atender entrevistas. Hoy no tengo la fortaleza”, responde la representante Katherine Miranda (Alianza Verde) consultada por EL COLOMBIANO. Hace 15 días fue señalada de orquestar una supuesta “jugadita” en el Congreso para sabotear la reforma a la salud. Su nombre quedó en entredicho y una jauría virtual se encargó de insultarla y difamarla.

Hace 15 días, la también representante Julia Miranda (Nuevo Liberalismo) tuvo que ser trasladada a una clínica luego de complicaciones de salud que, al parecer, fueron causadas por los ataques que recibió en redes por atreverse a proponer una subcomisión para acordar la reforma. Y ahora quien se quiebra y rompe en llanto, en medio de una entrevista con este diario, es la representante Catherine Juvinao, de la Alianza Verde.

Al parecer, las 3 estarían pagando un muy costoso –e impensable– precio en política: ser voces críticas y disonantes en el “gobierno del cambio”. Por ello, reclaman hoy, han sido sometidas a todo tipo de agresiones, amenazas, calumnias y matoneos con la complicidad que ofrece la virtualidad y las redes sociales. Responsabilizan a sectores extremistas del petrismo atizados por sus principales representantes.

No le rehuyen al debate. Están dispuestas a dar la discusión y dar el debate público en defensa de sus ideas. Con lo que no pueden, insisten una y otra vez, es con las jaurías que –echando mano de todo tipo de agravios–, las maltratan, las denigran y acaban con lo que han cuidado por años: su honra y buen nombre.

La comidilla de las redes sociales hoy es la representante Juvinao, quien ha venido formulando sendos cuestionamientos a la reforma a la salud –aun cuando su partido hace parte de la coalición de gobierno–, y a quien le apareció una polémica grabación en la que admite que, tras dos periodos en la Cámara y otros dos en Senado, se quiere ir a “a una isla frente al mar y descansar. Y no saber nada más de este país”.

Según denunció la congresista, detrás de la filtración del audio se encontraría la fiscal Angélica Monsalve, a quien acusó de divulgar un contenido privado e íntimo, supuestamente con el fin de congraciarse con el presidente Gustavo Petro para ser ternada al cargo de fiscal general. “Hace dos semanas alguien me llamó. Me dijo que me estaban preparando un ataque durísimo y están esperando que sea en los días del trámite de la reforma a la salud”, manifestó a este diario.

La congresista explicó que conoció a la fiscal porque ella se le acercó y prometió contarle presuntas irregularidades en la entidad que lidera Francisco Barbosa: “Fui a su casa y uno, como es periodista, trata con las fuentes de construir una relación de confianza, hasta de amistad. Lo hice con ese propósito. ‘Chévere si me pudiera montar un control político a cosas que estén pasando en la Fiscalía’, pensé”.

Sin embargo, alegó que tras uno de los tres encuentros que sostuvieron, Monsalve –quien tendría una orden de captura vigente emitida en Venezuela “por la presunta comisión de los delitos de hurto calificado y estafa”–, habría filtrado una de las conversaciones privadas con fines políticos. Por ello, Juvinao tenía lista una denuncia por violación de la intimidad, por “grabarme sin autorización diciéndome mentiras y constriñendo mis respuestas frente a sus falsas informaciones”.

No obstante, la congresista le admitió a este diario que tuvo que frenar cualquier acción legal luego de que la propia fiscal publicó directamente un video en el que, de forma consentida, Juvinao habla de su propósito de “hacer 2 cámaras y 2 senados, y luego descansar”. Monsalve la acusó de mentirosa y la instó a hacer respetar su curul: “Usted me buscó desesperadamente, y vino 2 veces a mi casa, incluso salió ebria de aquí. Usted quería controlar al FGN (fiscal general) y usarme para eso”, respondió. En esa línea, reivindicó que no filtró la grabación: “Ella lo tiene y quién sabe a quién se lo habrá enviado”.

De acuerdo con la congresista, al conocer el contenido completo de la grabación reconoció que ese apartado sí había sido grabado de forma consentida: “No podía argumentar la violación ilícita porque yo pensaba que se trataba de la última reunión que fue en mi casa”, precisó, al tiempo que informó que analiza jurídicamente la situación para emprender acciones legales: “Nos tocó rebarajar el caso”.

El presidente Gustavo Petro terció en el asunto y se desligó de la tesis de Juvinao, según la cual Monsalve buscó sumar réditos para llegar al cargo de fiscal. “El Gobierno que perseguía congresistas y periodistas no es el mío. ¿De dónde acá un conflicto entre personas que pertenecen a otras ramas del poder público diferentes al Gobierno es responsabilidad del Gobierno?”, cuestionó.

En medio de todo el debate, admitiendo que “esta es una de las lecciones más grandes” de su vida, Juvinao reclamó que desde el petrismo y sectores radicales “buscan acabar con nosotras”. Aunque se declaró “una mujer fuerte y entrenada para esto”, alegó que los ataques han sido tan fuertes que se cuestiona si podrá seguir adelante en su carrera política ante la polarización.

“El petrismo, los que vienen del M-19 y toda esa gente, habla de que dejaron las armas, pero les digo que han decidido empuñar otras armas: las de la violencia simbólica y política, la injuria y la calumnia. Están dispuestos a matar simbólicamente a quienes no piensan como ellos (...) Petro comete un error muy delicado y peligroso: asume que el cambio en Colombia es una guerra. Habla en términos bélicos”, agregó.

¿Quién es la fiscal monsalve?

Angélica Monsalve Gaviria, fiscal 414 de la seccional Bogotá, es una abogada con una maestría en derecho procesal. Cobró notoriedad después de denunciar supuestas presiones y decisiones arbitarias en su contra por parte del fiscal Francisco Barbosa. Lo anterior, tras hacer imputaciones a los empresarios Javier y Carlos Ríos Velilla. Hace un mes se conoció que es requerida por la justicia de Venezuela por los delitos de hurto calificado y estafa. El ciudadano Hamid Fazel la acusó de apropiación indebida calificada, estafa y legitimación de capitales. Ella ha reclamado que es un montaje.