Con elogios, Duque se acerca a Cambio Radical
El presidente busca acercarse a Cambio Radical. Acordaron puntos comunes, pero no cambios en la relación.
Periodista de la Universidad de Antioquia. Creo que es bello dedicarse a leer el mundo, a buscar los trazos que dan forma a esa figura punteada. Creo en los párrafos borrados, en las conversaciones obsesivas, en las palabras que buscamos y, a veces, encontramos.
La reunión convocada por solicitud del presidente Iván Duque con congresistas de Cambio Radical fue, en palabras de uno de los asistentes, una lluvia de elogios por parte del mandatario.
Los seis invitados –los senadores Rodrigo Lara, Antonio Zabaraín y Richard Aguilar, y los representantes Carlos Cuenca, Julio Triana y Jaime Rodríguez–, se sentaron a la mesa y comieron el plato de carne con verduras preparado en la Casa de Nariño, mientras escuchaban las palabras cordiales de Duque.
“Con lo que está pasando en este momento”, dijo el mandatario, refiriéndose a la coyuntura del Paro Nacional que desde noviembre ha complicado su gobernabilidad, “los partidos tienen que trabajar más coordinadamente para sacar los proyectos. Ustedes, pese a ser independientes, pensaron en el país el año pasado”, dijo, según relató Aguilar. Este agregó que, durante el almuerzo, “los elogios fueron y vinieron”.
Voceros de prensa del Gobierno dijeron a EL COLOMBIANO que la reunión fue de carácter privado y no se emitirían comunicados oficiales al respecto.
El tono del encuentro, en el que el presidente agradeció el respaldo del partido a la reforma tributaria en diciembre, casi haría olvidar que, hace solo dos meses, varios de los congresistas que compartían la mesa con el presidente apoyaron la moción de censura para destituir al ministro de Defensa Guillermo Botero.
“Eso está superado”, dijo el representante Rodríguez, uno de los 4 asistentes consultados por EL COLOMBIANO, y quien coincide con sus compañeros en que la conversación giró en torno a proyectos legislativos: la reforma a la justicia que se presentaría de forma conjunta, el proyecto cielos abiertos, con el que Cambio Radical busca aumentar la cantidad de operadores aéreos en el país, entre otras iniciativas.
Sobre la posibilidad de que el partido, hasta ahora independiente, se integre a la coalición del Gobierno, el senador Rodrigo Lara señala que “ese no fue el menú” del encuentro donde tampoco se habrían mencionado si se contempla otorgar ministerios a miembros de esa colectividad.
El presidente dio prioridad a la reunión con Cambio Radical antes de los encuentros con otros partidos, y habría optado por una carta discreta.
Nada personal
De acuerdo con el representante a la Cámara, Carlos Cuenca, quien ha sido clave para el Gobierno como presidente de la Cámara, pese a no ser el tema principal, el presidente sí preguntó a los asistentes si el partido seguía en la independencia.
La respuesta, coinciden los congresistas consultados, es que de momento sí. “El presidente ha sido reiterativo en la invitación al partido”, dice Lara. “No es descartable, pero para nosotros es más importante sacar adelante proyectos que hemos planteado”.
Para Jaime Duarte, analista político de la Universidad Externado, el partido se mantiene en la que ha sido su postura desde la llegada de Duque al poder: “estar cerca, pero no demasiado”.
De esta forma, gana margen de negociación. Como explica Luis Trejos, profesor de ciencia política de la Universidad del Norte, “Cambio Radical encontró cómo presionar al Gobierno al asumir el rol de oposición; ahora, está aprovechando la necesidad de gobernabilidad de Duque para sacar adelante su agenda”.
En esa estrategia, señalan los analistas, es clave mantenerse en la independencia. Esa posición, curiosamente, le ha dado más relevancia a Cambio Radical que a partidos de Gobierno, como el Conservador, pues los pone en posición de negociar y, como en el caso de la reforma tributaria, imponer sus posturas al Ejecutivo.
La otra razón para esa reticencia del partido a formar parte del Gobierno es, de acuerdo con Duarte, “la intención de diferenciarse” de una administración con bajos índices de popularidad, abriendo así la posibilidad de enfrentarlo en las elecciones presidenciales de 2022.
Hasta entonces, es probable que el partido liderado por el exvicepresidente Germán Vargas Lleras y por la casa política de los Char en Barranquilla sea el respiro de mayorías que está necesitando el Gobierno Duque.
Aunque los giros políticos son impredecibles. En noviembre, cuando Lara anunció el respaldo de su partido a la moción de censura contra Botero, dijo: “No es una decisión personal, ministro, sino política”. La cordialidad de ayer, a la luz de unas futuras elecciones, responde a la misma lógica