La cita de Íngrid Betancourt con la Comisión de la Verdad
La figura de Íngrid Betancourt se alejó de la política después de su doloroso secuestro por parte de la entonces guerrilla de las Farc. Sin embargo, hace tres años, y en medio de una agitada campaña política, logró acercar a Antanas Mockus, Claudia López y a Gustavo Petro. Hoy vuelve al país para participar en un evento organizado por la Comisión de la Verdad y, según dijo, en el futuro contribuirá a realizar varios actos de reconciliación en el país.
Si bien el acto de verdad en el que participará Betancourt será una oportunidad para intentar que en el país sanen algunas de las heridas que dejó el conflicto armado, esa no es la única razón para su visita. Durante su tiempo en el país ha hablado con el presidente Iván Duque, el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para Colombia, Carlos Ruiz Massieu, y algunos sectores políticos.
La visita de Betancourt a Colombia, en medio de un momento de polarización muy fuerte por las posturas que deja el paro nacional, no deja de levantar algunas dudas. Pues fue precisamente en la anterior campaña política, y luego de la primera vuelta presidencial, que regresó por primera vez tras diez años luego de recuperar su libertad.
El 27 de mayo de 2018, tras una primera vuelta que solo dejó a Gustavo Petro y a Iván Duque como posibles presidentes de Colombia, Betancourt llamó a quien fuera su compañero en el Congreso, Gustavo Petro, para armar lo que en su momento se conoció como la coalición de Centro, que permitiría, entre otras cosas, proteger el acuerdo de paz logrado entre las Farc y el Gobierno Nacional.
Si bien Betancourt no tiene votos, en el estricto sentido de la palabra, puede volver a intentar lo que hizo en la campaña anterior, formar una coalición amplia que permita superar la polarización. Cabe anotar que en su visita de campaña la excongresista también golpeó las puertas de Humberto de la Calle, quien en su momento decidió votar en blanco; Germán Vargas Lleras quien dijo que no; y Ángela Robledo, que terminó ayudando a consolidar una coalición entre Antanas Mockus, Claudia López y Gustavo Petro.
Esta vez, si bien no se le ha visto cercana a Gustavo Petro ni a los miembros de la llamada Coalición de la Esperanza, el acto de perdón del próximo miércoles puede avivar sensibilidades y permitir el acercamiento entre el centro y la izquierda. Hasta el momento es casi seguro que Betancourt no va a ser candidata el próximo período, pero su presencia, al menos podría permitir un diálogo sincero entre dos partes que cada día escalan el enfrentamiento.
Según el profesor de Ciencia Política de la Universidad del Rosario Rubén Sánchez considera que Ingrid ha sido y no ha dejado de ser un actor político. “El tema es hasta qué punto ella sea actor protagónico en lo que viene, ella ha dicho que no está interesada en ocupar altos cargos, que quiere incidir en la política, pero está interesada en otra cosa. Ella tiene una reputación que ha ganado, vive bien en Francia, es una actor político con cierta incidencia y creo que no le interesa demasiado meterse en este berenjenal”.
Indicó que “ella no puede ser un punto de anclaje, pero va a incidir en una situación menos polarizada, menos tensa y más razonable, que es lo que muchos colombianos esperan y en ese sentido su opinión y palabra son interesantes. Además, ella tiene una situación y una visión que puede llevarnos a la paz, puede ser un elemento de acercamiento a posiciones que hoy en día se encuentran distantes”.