Gobierno y Eln instalan los diálogos de paz en Ecuador
Editor Digital en EL COLOMBIANO.
El Gobierno y el Eln instalaron formalmente en la tarde de este martes la mesa de diálogos en Quito, Ecuador para poner fin al conflicto armado.
El acto de instalación comenzó a las 5:15 de la tarde en la hacienda Cashapamba, a las afueras de Quito, y estuvo encabezado por el canciller de Ecuador, Guillaume Long, y los jefes negociadores del Gobierno, Juan Camilo Restrepo, y del Eln, Pablo Beltrán.
Primero comenzó hablando Juan Meriguet, delegado de Ecuador, que resaltó el cumplimiento de lo acordado en marzo de 2016 y dijo que culmina una etapa de 3 años de conversaciones exploratorias en ese país.
“Se está cumpliendo lo acordado en marzo de 2016. Se inicia una nueva etapa que seguramente va a ser menos complicada que la anterior”, indicó Meriguet.
Por su parte, Pablo Beltrán, jefe de la delegación de paz del Eln, inició su discurso titulado “Todos debemos cambiar”, diciendo que todos debemos dejar a un lado lo que nos separa y luchar por la búsqueda de la paz.
“El Gobierno de Santos nos invitó a dialogar y aquí estamos. Desarrollar una salida política al conflicto significa trazar unos propósitos nobles y se necesita más fuerza que la que tenemos nosotros, por lo que tenemos que sumarnos por la paz. Dejemos a un lado lo que nos separa”, afirmó Pablo Beltrán.
El guerrillero agregó que el principal propósito nacional debe ser esa búsqueda de la paz y dijo que estas conversaciones abrirán las puertas a la democratización del país. Agradeció también el respaldo de la población y la comunidad internacional, pero invitó a los líderes de la oposición a que compartan los valores por la paz.
“Esperamos que los líderes de la otra parte hagan lo mismo. Hay que movernos de las posiciones que hemos mantenido”, indicó.
Sostuvo también que el Gobierno debe realizar algunos cambios para lograr la paz y lamentó el “ambiente adverso” que existe para la implementación de los acuerdos.
“No venimos a pedir una revolución por decreto. Pero sí unos cambios urgentes que abran camino para una Colombia democrática y soberana”, insistió.
Beltrán recordó además las amenazas que viven en estos momentos los líderes sociales. “Cada tres días matan un líder social, hoy ni el Estado ni nadie de las elites dominantes responden por este accionar”, agregó Beltrán.
El cabecilla guerrillero insistió en concretar un acuerdo humanitario para aliviar los dolores de la guerra y prometió presión social contra los violentos.
“Seguiremos organizando la presión social y seguiremos resistiendo a aquellos que se aferran a sus privilegios por la violencia”, insistió.
Y agregó que a esta guerrilla le alienta la esperanza de la mayoría de los colombianos de ponerle fin a la guerra. “Es mejor echar lengua que echar bala. Pueden contar con nosotros y no los defraudaremos”, concluyó.
Los colombianos tenemos derecho a la paz
Juan Camilo Restrepo, jefe del equipo negociador del Gobierno, afirmó este martes que la paz está por encima de nuestras diferencias y es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
“Nos convoca para estas conversaciones la grandeza para poner la paz por encima de nuestras diferencias y para entender que son precisamente esas diferencias las que nos enriquecen como nación”, dijo Restrepo.
El jefe del equipo negociador resaltó que la mesa de diálogos será para no será para ahondar en las diferencias sino para encontrar “caminos para superar las heridas del conflicto y crear las condiciones para que no se repitan”.
Resaltó el papel que va a jugar la ciudadanía acompañando el proceso y dijo que “su interés, su conocimiento, y sabiduría pueden facilitarnos la tarea de llegar a acuerdos”.
“Ejercicios de deliberación democrática sobre problemas como la educación, la pobreza, la exclusión social, la corrupción y la degradación ambiental, todos ellos incluidos en la agenda pactada con el Eln para estos diálogos, pueden beneficiar de manera notable a departamentos como Arauca, Norte de Santander, Cauca o Chocó, por solo mencionar algunos”, dijo el jefe negociador.
Restrepo aseguró que la mesa de diálogos no reemplazará las instituciones e insistió en que serán fieles al acuerdo suscrito en marzo de 2016.
Agregó que el Eln y el Gobierno ejecutarán los temas con la mayor “celeridad y rigurosidad”, pero sin caer en una “paz exprés”.
“Las partes nos hemos comprometido a avanzar. Avanzar con tanta celeridad como la prudencia lo permita. No venimos a esta mesa a explorar; ya la fase exploratoria quedó atrás. Evitaremos caer en discusiones interminables, en un marasmo de conversaciones, o en un permanente estado dialogante”, indicó.
Algo importante en el discurso de Restrepo fue reconocer al Eln como una organización “con su identidad e historia propias” y dijo que será independiente del proceso con las Farc con un tratamiento particular.
“Claro, deberemos tener la madurez para incorporar del acuerdo de La Habana aquellos aspectos que convengamos necesarios, siempre con una mirada constructiva y realista de los grandes avances que éste incorpora”, reiteró.
Restrepo dijo que se establecerán mecanismos con la mesa de La Habana para identificar temas en que se requiera coordinación y sincronía.
Por otro lado, el jefe negociador dijo que le cumplirán a las víctimas en materia de justicia, verdad y reparación. “Las víctimas juzgarán si estuvimos a la altura de este enorme reto”.
Del mismo modo, invitó al Eln a renunciar públicamente al secuestro. “No es aceptable en ningún caso, ni en el humanitario, ni en el plano ético, ni en el político, ni jurídico. El secuestro fue, ha sido y será injustificable”.
Dijo que sin esta decisión por parte del Eln será muy difícil avanzar en la construcción de acuerdos y garantizar mejores niveles de credibilidad de esta mesa de diálogo.
“Colombia, la comunidad internacional aquí presente y las familias de quienes aún continúan secuestrados por el Eln esperan prontamente este anuncio”, agregó.
Por último dijo que estas conversaciones inician con dos temas de manera simultánea. Las dinámicas y acciones humanitarias y la participación de la sociedad en la construcción de la paz.
El jefe negociador no terminó su discurso sin agradecer a Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela, además de la Iglesia Católica, por su especial persistencia para que continuaran estos diálogos.