Duque fue a ONU a calmar las aguas
En una reunión con António Guterres, secretario general de ONU, se gestó un plan de cooperación 2020-2023.
Amo el periodismo, y más si se hace a pie. Me encantan los perros, y me dejo envolver por una buena historia. Egresado de la Universidad de Antioquia.
La relación tormentosa de hace dos semanas vivida entre el Gobierno nacional y Naciones Unidas, al parecer, quedó zanjada ayer con la visita del presidente Iván Duque al despacho del secretario general de ese organismo, Antonio Gúterres, en EE. UU.
La tensión inició después de los inform es de Naciones Unidas que cuestionaban los asesinatos de los líderes sociales y las violaciones a los derechos humanos, y que el jefe de estado colombiano calificó incluso como una intromisión a la soberanía nacional.
Ayer, tras una reunión de 45 minutos, el presidente Duque indicó que la conversación estuvo centrada “en las relaciones que tiene Colombia con la organización, las cuales atraviesan por muy buen momento, porque hemos tenido la presencia de muchas agencias de la organización haciendo trabajo importante en nuestro país”.
Esas buenas relaciones se reflejarán, según el presidente Duque, en el nuevo acuerdo marco de cooperación nacido del encuentro con Guterres, el cual se ejecutará entre 2020 y 2023 y tendrá tres ejes centrales: la paz con legalidad (política de Duque), la atención a los migrantes y los objetivos de desarrollo sostenible del país.
En el primer eje, los recursos se invertirán en tres asuntos relacionados con la implementación del Acuerdo firmado con las Farc: sacar adelante el Catastro Multipropósito para la formalización de la tierra y la creación del banco de tierras; el segundo ítem apunta a los proyectos productivos; y el tercero, las tareas relacionadas con la erradicación, la sustitución y el desarrollo alternativo frente a los cultivos de uso ilícito.
El eje siguiente se relacionó con el tratamiento que Colombia tomará frente a los migrantes. En este asunto, el jefe del Estado colombiano enfatizó en que la atención a los ciudadanos venezolanos llegados a Colombia por la vulneración de los derechos en el vecino país, debería ser tratado con el esfuerzo de las distintas agencias de cooperación de los países donantes”.
Por último, los objetivos de desarrollo sostenible para Colombia a 2030 estuvieron en la agenda y el presidente Duque aseveró que el “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, tiene en cada uno de sus componentes, en el Plan Plurianual de Inversiones, en el cumplimiento de las metas, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de cara al 2030”.
Acto seguido, el mandatario de los colombianos recalcó que “las relaciones atraviesan por un buen momento”. La afirmación fue apoyada por Guterres, quien agradeció el compromiso de Colombia “de continuar trabajando estrechamente con el sistema de Naciones Unidas a lo largo de sus pilares de paz, desarrollo, derechos humanos y acción humanitaria”.
La importancia de la ONU
Los recursos de cooperación provenientes de la Organización de Naciones Unidas son un activo presente en Colombia desde 1950, con 27 entidades y 2.300 trabajadores desplegados en 67 oficinas.
El apoyo ofrecido a Colombia ha estado dirigido con recursos técnicos y financieros para apoyar cuatro temas fundamentales como la migración, los derechos humanos, la acción y humanitaria y la consolidación de la paz que, en 2019, recibió recursos por 9.860.380 dólares, según datos de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional.
Por esta razón, un eventual rompimiento de relaciones con el organismo multilateral, y una expulsión de la ONU de Colombia, como lo propuso el senador Ernesto Macías, del Centro Democrático, llevaría a que el país dejara de recibir recursos muy importantes para el desarrollo de los ejes importantes para el avance.
El analista político, Germán Sahid, precisó a EL COLOMBIANO que la ONU es muy importante para Colombia porque fue la escogida para la verificación del Acuerdo de Paz con las Farc, su dejación de armas y la implementación de lo acordado
“Por otro lado, generalmente en países en conflicto, el mismo país solicita presencia de naciones unidas como una forma de veeduría para que certifique el estado colombiano y el gobierno estén cumpliendo cabalmente con los derechos humanos, con que se respete la democracia, el derecho a la oposición”, expresó Sahid.
En esa misma dirección, el profesor de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional, sede Bogotá, Mauricio Reyes, sostiene que en un momento tan polarizado como el que vive en la actualidad el país, es necesario un veedor internacional que haga el papel de garante de las partes.
No obstante, el experto especifica que la ONU no puede perder su centralidad y eso al parecer es lo que está sucediendo con salidas y declaraciones de sus funcionarios que inclinan la balanza hacia uno de los lados.
“El Estado colombiano no puede romper con los nexos con las Naciones Unidas. Se debe mantener esa actitud de colaboración. Si Naciones Unidas llegara a salir del país, sería una decisión en la que perderían todos: Naciones Unidas porque entraría en un proceso de polarización; y el Gobierno, porque no hay una garantía ni acompañamiento internacional que en este momento es fundamental”, expresó Reyes.
En cuanto al tema económico, el profesor Mauricio Jaramillo Jassir, expresó que los recursos para la atención de los migrantes y desplazados pasarían a un saldo negativo “y Colombia dejaría de recibir recursos valiosos en materia de derechos humanos”.
Guterres vendría a Colombia
Al final del encuentro, el presidente colombiano hizo una invitación a Guterres a venir a Colombia. En términos prácticos y según el profesor Fabio Sánchez, titular de la Universidad Sergio Arboleda, este sería otro de los abonos a una relación que venía en decadencia desde hace varios años.
“La visita a Nueva York es positiva porque ayuda a renovar una relación que venía en franco deterioro, por los informes críticos sobre la situación del posacuerdo en el país. La gran lección es que se debe mejorar la situación de los derechos humanos, un gran desafío dado el complejo contexto político, que está bajo la mira de la ONU misma y de diversas organizaciones defensoras de DD.HH”, manifestó el profesor Sánchez.
Dice el docente que sería un gran logro la visita de Guterres, “siempre y cuando las cifras mejoren en el marco de la prometida reconciliación y estabilización del país”.