Bajaron los homicidios en Colombia, pero aumentaron los secuestros y robos
El Ministerio de Defensa celebró la reducción de las muertes violentas, pero el incremento en otros delitos opaca ese logro.
Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.
El Gobierno Nacional celebró una reducción del 7% en el índice de homicidios durante el primer bimestre del año, en medio de múltiples desafíos de orden público que golpean a varias regiones del país.
El Ministerio de Defensa informó en la mañana de este viernes que en enero y febrero de 2023 hubo 2.115 asesinatos en Colombia, mientras que en esos dos meses del año pasado se documentaron 2.278. Esto implica una reducción de 163 casos (7% menos).
“Esta reducción coincide con el periodo de cese al fuego decretado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro frente a algunos grupos armados ilegales. Incluso en este mismo periodo de tiempo (enero-febrero) también se redujeron en 80% los ataques terroristas en el país, pasando de 138 atentados registrados el año anterior, a 27 casos ocurridos en 2023”, indicó el Ministerio en su comunicado.
De acuerdo con la entidad, en ese periodo de tiempo también mermaron las voladuras de oleoductos (-57%), de vías (100%) y puentes (100%).
En lo que respecta a la seguridad ciudadana, las lesiones personales disminuyeron un 10% (bajaron de 18.188 a 16.400 casos) y las denuncias por violencia intrafamiliar un 16% (de 22.409 a 18.871).
Sin embargo, al revisar la misma estadística del Mindefensa, se encuentra que hubo un leve aumento en las masacres (de cuatro muertos o más), al subir de tres hechos con 12 occisos en 2022, a cinco con 20 víctimas en 2023.
El secuestro aumentó un 96%, de 27 a 53 casos denunciados, y el hurto común un 14% (de 60.008 a 68.192 denuncias).
Paradógicamente, menos muertes no se han traducido en más tranquilidad para la gente. Las protestas violentas en Caquetá y el Bajo Cauca, los enfrentamientos entre el Clan del Golfo y el ELN en Antioquia y los ataques de las disidencias a la Fuerza Pública en los Llanos Orientales generan una percepción negativa de la seguridad en varios lugares de Colombia.