Colombia

¿El Ejército escoltó a los invitados? Polémica por fiesta en Montería en pleno paro armado

A la ceremonia asistió la clase política conservadora de Córdoba.

10 de mayo de 2022

El pasado fin de semana se registró un hecho inédito en la ciudad de Montería, capital de Córdoba, donde a pesar del asedio de miembros del Clan del Golfo, se realizó una pomposa boda a la que asistió la clase política conservadora de ese departamento.

Lo particular de esta celebración es que se realizó en medio del paro armado que el Clan del Golfo puso en marcha tras la extradición de su máximo jefe, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, y a pesar de la alerta de seguridad que hubo en el país.

La rimbombante boda, realizada en el club Campestre, llamó la atención ya que significó una especie de realidad paralela en medio de los problemas de orden público, y habría sido tan exclusiva que incluso contó con el acompañamiento del Ejército Nacional.

El cierre obligado del comercio y la desolación por cuenta de la amenaza armada no fueron inconveniente para las nupcias de Laura Camila Sotomayor y Ricardo Pimienta, quienes tuvieron como invitados a políticos reconocidos en la región y en el país.

Versiones iniciales apuntan a que mientras la población se escondía para evitar retaliaciones del Clan del Golfo, miembros del Ejército escoltaron a los recién casados y a sus invitados desde la Catedral de San Jerónimo hasta el club Campestre, en el barrio El Recreo.

Al respecto, desde la Décima Primera Brigada se aseguró que tenía instalados puntos de control y había desplegado patrullajes coordinados con la Policía Nacional, para evitar alteraciones al orden público en la capital cordobesa, y se aclaró que no se brindó acompañamiento al matrimonio.

“El Ejército Nacional, en coordinación con la Policía Nacional, se encontraba realizando patrullajes mixtos en el sector del comercio de Montería, que se encuentra circundante a la Catedral, pero no se prestó escolta a quienes fueron al matrimonio”, informó la Décimo Primera Brigada.

Entre los invitados se identificó al excandidato presidencial David Barguil, senador del Partido Conservador, quien es uno de los aliados más cercanos al aspirante Federico Gutiérrez, de la coalición Equipo por Colombia.

También estuvo presente en este matrimonio el representante electo a una de las curules especiales para las víctimas, Jorge Rodrigo Tovar, el hijo del exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, más conocido con el alias de Jorge 40.

Otros líderes políticos que fueron avistados en la celebración fueron Wadith Manzur, del Partido Conservador, y Erasmo Zuleta Bechara, del Partido de la U, ambos representantes a la Cámara por el departamento de Córdoba.

Esta celebración a generado controversia, debido a que se realizó ignorando las alertas de seguridad que tuvieron que acabar los demás habitantes de Montería y que llevaron incluso a que Independiente Medellín no se presentara al partido ante Jaguares de Córdoba.

De acuerdo al informe oficial del Ministerio de Defensa, durante los cinco días del paro armado del Clan del Golfo se cometieron 190 hechos violentos en 101 municipios de 10 departamentos, situación que no impidió la realización del matrimonio.

Además, se detalló que los delincuentes generaron daños en 187 vehículos y afectaron seis terminales de transporte con sus intimidaciones. En su reacción, la Fuerza Pública capturó a 177 sospechosos, dos murieron en enfrentamientos y tres más se entregaron de forma voluntaria.

También se informó que se realizaron 455 caravanas terrestres con escolta de la Fuerza Pública con el fin de facilitar la movilidad de 14.599 vehículos, 31.638 pasajeros y 186.933 toneladas de alimentos, hidrocarburos y otros insumos.