Colombia

Atención: a vicepresidenta Francia Márquez también le pidieron renuncia al MinIgualdad

La funcionaria viene desempeñando la función tanto de vicepresidenta como de ministra de la Igualdad, despacho que fue gestado durante el Gobierno de Gustavo Petro.

11 de febrero de 2025

Luego de que el presidente Gustavo Petro le solicitó a su gabinete presentar la renuncia protocolaria, en medio de la crisis tras el accidentado Consejo de Ministros de hace una semana, este martes se conoció que a la vicepresidenta Francia Márquez también le fue solicitada su carta de dimisión como jefe de la cartera de Igualdad.

Según fuentes en la Presidencia de la República consultadas por EL COLOMBIANO, al igual que pasó con otros ministros, el presidente también le solicitó a Márquez presentar su renuncia protocolaria al Ministerio de la Igualdad. No obstante, sea cual sea la decisión de Petro, Márquez mantendrá su rol como vicepresidenta.

La semana pasada, durante el accidentado Consejo de Ministros, Márquez confesó que lo que recibió en Igualdad no fue una institución consolidada, sino un nombramiento vacío en papel. Frente a esta decepción, dejó claro que desde su llegada al cargo se ha sentido marginada dentro del gabinete. Y que, como muestra de su desilusión, presentó su carta de renuncia a Petro, para firmarla en el momento que lo considere oportuno.

“Mi carta de renuncia yo la puse desde el mismo día que usted me designó ministra de la Igualdad, y usted sabe que la puse en su escritorio, para que usted la firme cuando lo considere. Pero yo le aposté junto a usted a un sueño de cambio y de transformación. Y no pasa un día, presidente, en que no piense eso. Yo pienso en las angustias, y en las preocupaciones, y en el sufrimiento de la gente en este país”, aseguró.

Durante la extensa jornada, transmitida en vivo para miles de colombianos, Márquez expresó una frustración palpable con el rumbo del proyecto político que, en su momento, había abrazado con esperanza. Un proyecto en el que confió, atraída por la promesa de un cambio real, pero que, según sus palabras, ha mostrado poco más que desencanto.

“Nos conocimos en este proyecto, pero he visto cómo la gente se comporta. Y yo sí tengo miedo, presidente, y tengo temor, y tengo preocupación que nosotros terminemos cegándole los sueños y las esperanzas a un pueblo”, afirmó.

La vicepresidenta cerró su intervención con una pregunta cargada de desconfianza: “¿Cómo evitamos que este proyecto termine dilapidado?” Una interrogante que no solo refleja su incertidumbre, sino también el creciente escepticismo sobre la viabilidad de las promesas de cambio que inicialmente impulsaron al Gobierno.